La inminencia del fenómeno de El Niño para el segundo semestre de este año tiene encendidas todas las alarmas para que el país se mantenga atento, no se vea afectada la prestación del servicio de energía y no reviva el fantasma del apagón.

Acolgen, el gremio de las generadoras de energía, al citar a XM, el administrador del mercado, confirmó que el riesgo asociado a un fenómeno de El Niño fuerte o muy fuerte en 2026-2027 “ya no es una hipótesis remota, sino un escenario altamente probable que exige medidas a partir de ahora.

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Cabe recordar que el Ideam anticipó que existe una probabilidad superior al 95 % de consolidación del fenómeno y del 63 % de que alcance una intensidad “muy fuerte”, comparable con algunos de los eventos más severos registrados desde 1950.

“Nuestro análisis sugiere que un episodio fuerte de El Niño podría añadir entre 0,7 y 1,9 puntos porcentuales a la inflación anual. Aunque la magnitud exacta dependerá que la intensidad y duración del fenómeno, la evidencia histórica indica que los alimentos y algunos componentes regulados concentrarían buena parte de las presiones inflacionarias asociadas al choque climático”, dice un informe de Bancolombia.

Los márgenes de maniobra del sistema son cada vez menores. XM señala que, para la vigencia actual, la demanda supera en 2,3% la energía firme disponible. Foto: Getty Images (EyeEm Mobile GmbH / Jose A. Bernat Bacete / zhengzaishuru) / Montaje: Semana

Gutiérrez, en su cuenta de X, recordó que Acolgen ha venido advirtiendo una preocupación de manera reiterada durante los últimos cuatro años, “y tiene que ver con la necesidad de anticipar escenarios de estrechez en la oferta eléctrica y acelerar las decisiones que permitan preservar la confiabilidad del sistema”.

De acuerdo con Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, la demanda del Sistema Interconectado Nacional (SIN) sigue creciendo a tasas cercanas al 6 % anual, alcanzando máximos históricos de energía y potencia. Sin embargo, la expansión de la oferta (energía disponible en el sistema) continúa rezagada, y puso como ejemplo lo que está sucediendo este año: de los 4.475 MW previstos para ingresar en 2026, a junio solo habían entrado 306 MW, es decir, tan solo el 6,8 %.

“En consecuencia, los márgenes de maniobra del sistema son cada vez menores. XM señala que, para la vigencia actual, la demanda supera en 2,3% la energía firme disponible, una señal que refuerza la necesidad de incorporar nueva capacidad y remover barreras a los proyectos”, reiteró Gutiérrez.

Los análisis, agregó, muestran que, bajo hidrologías similares a las observadas durante el Niño 2015-2016, sería necesario sostener niveles de generación térmica superiores a 90 GWh/día durante largos periodos, con requerimientos de combustibles y disponibilidad operacional sin precedentes recientes.

La demanda del Sistema Interconectado Nacional (SIN) sigue creciendo a tasas cercanas al 6% anual, alcanzando máximos históricos de energía y potencia.

XM también ha anticipado que los embalses deberían llegar al inicio del verano con niveles superiores al 80 % para mantener condiciones adecuadas de confiabilidad. En escenarios muy críticos, el embalse agregado podría descender hasta niveles cercanos al 19 %, aumentando significativamente los riesgos para la atención continua de la demanda.

“En lo corrido de junio de 2026, los aportes hídricos se encuentran en el 80,27 % de la media histórica y el embalse se encuentra 5,58 puntos por encima del valor de cierre a 31 de mayo, ubicándose al 21 de junio en un 74,7 % de su capacidad”, señaló XM en un reciente pronunciamiento.

Para Gutiérrez, el mensaje no puede ser más claro en el sentido de que Colombia y, en especial, el Gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella y del vicepresidente electo José Manuel Restrepo debe actuar con anticipación para acelerar proyectos, garantizar combustibles y fortalecer la confiabilidad del sistema antes de que se materialice un fenómeno de El Niño de gran magnitud.

En ese sentido, Gutiérrez señaló a SEMANA que, para enfrentar este evento climático desde el sector eléctrico, el próximo gobierno tiene unas tareas inmediatas que debe desarrollar desde el primer día de gobierno “porque esto no da espera”.

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En primer lugar, es clave resolver los problemas de liquidez que afectan a las generadoras térmicas e hidráulicas, para evitar una falla sistémica en el corto plazo. Y en este sentido, se debe avanzar en una solución estructural definitiva que garantice la sostenibilidad financiera de toda la cadena de prestación del servicio.

Cabe recordar que solo Air-e, la distribuidora de energía que atiende parte del mercado de la costa Caribe, tiene deudas con otros agentes del sector, por cerca de 2,5 billones de pesos.

El segundo factor fundamental que destaca Gutiérrez es cuidar los embalses, tarea que califica de “fundamental”; para lo cual es prioritario alcanzar los niveles de almacenamiento de agua recomendados por XM, superiores al 82% en agosto y cercanos al 83% en diciembre.

En tercer lugar, el próximo Gobierno debería implementar un programa de incentivos al ahorro voluntario de energía, similar al exitoso ‘Apagar Paga’ de 2015-2016. “La participación de los usuarios será fundamental para reducir la presión sobre el sistema en momentos críticos, mediante acciones sencillas como optimizar el uso de electrodomésticos y moderar el consumo en las horas de mayor demanda. Para ello, se requiere una señal regulatoria clara por parte de la Creg que permita poner en marcha este tipo de mecanismos”, señala la dirigente gremial.

El próximo Gobierno debería implementar un programa de incentivos al ahorro voluntario de energía, similar al exitoso “Apagar Paga” de 2015-2016. Foto: Getty Images

El cuarto aspecto es que el gobierno deberá acelerar la entrada en operación de los proyectos de generación y transmisión que hoy enfrentan retrasos por obstáculos ambientales, sociales, prediales y regulatorios, y que pueden empezar a entregar energía de aquí a diciembre.

“Y finalmente, se debe garantizar la logística para que haya disponibilidad suficiente de combustibles líquidos y gas para abastecer las térmicas, que son fundamentales como energía de soporte cuando hay sequía”, puntualiza.