El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, había dicho ante las comisiones económicas del Congreso de la República que trataría de presentarlo el 26 de agosto, pese a que tiene plazo hasta el 30 de este mes, luego de que el Legislativo devolviera la carta financiera que había radicado el gobierno saliente, por 575,6 billones de pesos.

No obstante, aunque fuentes cercanas al proceso confirmaron que están haciendo lo posible por destapar el nuevo proyecto de ley, con los ajustes, lo antes posible, no hay aún certeza de la fecha exacta. Lo que sí es cierto es que, evidentemente, tendrá grandes cambios, en línea con la apuesta de la administración de Abelardo De La Espriella, de recortar gasto en vez de pedir más o nuevos impuestos.

La ocurrencia de un terremoto, que ahora demanda inversiones frescas, es lo que más genera expectativa, porque si se recorta gasto, podría necesitarse en otro frente, aunque algunos expertos han sugerido que se manejen cuentas distintas, si lo que se quiere es convencer al mercado de que habrá un mejor manejo de las finanzas públicas.

El desafiante debut de Miguel Gómez como ministro de Hacienda en el Congreso: presupuesto 2027 sale al ruedo

El Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana pasó revista y recordó las veces que ha insistido en que recortar el gasto público es una tarea urgente y pendiente desde la pandemia.

Y no deja de llamar la atención que, pese a que se insistía en que no había forma de bajar el gasto, lo que repitió el gobierno saliente como un mantra, amparándose en las llamadas inflexibilidades, es decir, lo que sí o sí hay que pagar, ahora se haya podido hacer. “Después de cuatro años en los que el Gobierno Petro señaló las dificultades existentes para reducir el gasto, el proyecto presentado ahora sí propone una disminución real de este rubro de $13,5 billones frente al PGN 2026 vigente”, se afirma en el informe del Observatorio.

Miguel Gómez, ministro de Hacienda Foto: Congreso de la República / Youtube

El castigo a la inversión, lo que no se puede repetir

De cara a un nuevo proyecto de presupuesto, que será destapado en próximas horas, lo que no se puede repetir es el castigo a la inversión. “En medio de los ajustes fiscales que ha tenido que hacer el país, la inversión ha sido, con frecuencia, uno de los rubros más castigados, mientras otros componentes del gasto han mostrado una menor capacidad de ajuste”, señala el organismo en un informe.

Tres documentos distintos frente a una sola realidad económica: lo que halló la Contraloría en MinHacienda

En el documento se menciona que, en los cuatro años del gobierno anterior “se insistió reiteradamente en las dificultades para contener el gasto público”. Pero no hubo oídos. En consecuencia, hasta el último proyecto de Presupuesto General, que por norma fue presentado por la administración saliente, si bien planteó una reducción significativa del gasto y, a diferencia de episodios anteriores, buena parte del ajuste se concentró en funcionamiento, no sería suficiente.

Para el Observatorio, en 2027 la diferencia entre ingresos y gastos aumentó hasta $ 30,2 billones, luego de cifras menores en años anteriores.

Si bien el gasto disminuyó, los ingresos aforados cayeron aún más, pasando de $ 562,5 billones en 2026 a $ 545,5 billones en 2027 (-$ 17 billones). “El proyecto de presupuesto introdujo un cambio en la trayectoria del gasto, pero no cerró la brecha entre ingresos y gastos aforados, debido a que, frente a 2026, la reducción de ingresos fue superior a la de los gastos”, se expone en el documento.

A juicio de los analistas del organismo de la institución académica, no ha habido mejora en los ingresos. Todos esos puntos serán los que se mirarán con lupa, cuando salga el nuevo proyecto del actual ministro de Hacienda, Miguel Gómez.

Congreso de la República, en la primera salida al ruedo del Presupuesto 2025 Foto: Congreso de la República / Youtube