La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) alista una propuesta para actualizar el protocolo y el paso a paso técnico necesario para declarar un racionamiento de energía eléctrica en Colombia, en el marco del fenómeno climático de El Niño.
El documento borrador de esta actualización fue conocido por Blu Radio. Es importante señalar que el país no está enfrentando un apagón ni se encuentra actualmente ante uno: la Creg está tomando una medida preventiva al actualizar este protocolo, el cual no se revisaba desde hace más de 30 años.
¿Por qué se está actualizando el protocolo para declarar un racionamiento?
Debido a los efectos de El Niño, se han reducido los niveles de agua en los embalses, lo que afecta significativamente la capacidad de generación de las hidroeléctricas. Además, se han registrado importantes afectaciones en las redes de transmisión de la Costa Caribe debido al “agotamiento” del sistema.
Las advertencias que llevaron a la Creg a revisar esta normativa fueron emitidas por el Centro Nacional de Despacho (CND) y el Centro Nacional de Operaciones (CNO), tras una alerta del sistema a finales de septiembre, cuando se estuvo cerca de un racionamiento por falta de potencia. En ese sentido, ambos organismos advirtieron sobre un riesgo inminente de déficit de energía.
¿Qué tipo de racionamiento habría en Colombia?
El protocolo contempla dos modalidades: racionamiento de emergencia y racionamiento programado.
El de emergencia ocurriría en tiempo real ante fallas o situaciones inesperadas, con una distribución de la energía de manera proporcional según las necesidades inmediatas de la red.
El programado, por su parte, se aplicaría cuando la demanda proyectada supere la oferta y comenzaría con cortes para los usuarios en mora; es decir, personas y hogares con dos o más meses de retraso en el pago del servicio.
Para este tipo de racionamiento se contempla un ‘escalafón’ según el déficit de energía al que se enfrente el país. Cuando haya un déficit menor al 1 %, no se harán cortes de luz, sino ajustes operativos, como variaciones en el voltaje.
Si el déficit se ubica entre el 1 % y el 3 %, comenzarían a regir restricciones en los sectores residenciales. Si aumenta a un rango de entre el 3 % y el 5 %, se sumarían los usuarios oficiales y gubernamentales; en caso de un déficit de entre el 5 % y el 10 %, se incluiría a los usuarios comerciales; y, finalmente, si el déficit es de más del 10 %, se sumaría el sector industrial.
Cabe aclarar que las suspensiones no serían simultáneas en todo el país, sino que se programarían en esquemas rotativos y equitativos entre los distintos operadores de red.