El sector vivienda ha sido uno de los más golpeados en los últimos años. Fueron varias decisiones tomadas por el Gobierno de Gustavo Petro que ocasionaron un fuerte efecto en este mercado y con ello en la disponibilidad y compra de viviendas nuevas. Una de las decisiones más nocivas fue la de suspender indefinidamente el programa de ‘Mi casa ya’, que garantizaba subsidios de hasta 40 millones de pesos para adquirir vivienda de interés social.
Esto ocasionó que muchos colombianos desistieran de la compra de vivienda, dados los obstáculos financieros que debían sortear sin el subsidio.
A este declive, se le sumó el terremoto del pasado 10 de agosto, que cogió al sector vivienda desprevenido y con grandes problemas para asumir la reconstrucción. El presidente de Camacol, el gremio que agrupa al sector constructor, detalló que hay un gran reto tras el deterioro del sector.
Aseguró que el sector tiene los niveles de producción más bajos en los últimos 15 años, menos de 110.000 unidades se iniciaron en los últimos 12 meses y 418 empresas dejaron de construir vivienda en Colombia entre el 2022 y 2026. Además, el 51% de estas empresas dedicadas a la construcción de edificios residenciales, tienen márgenes de utilidad inferiores al 2,5%.
Respecto al reto de reconstrucción de viviendas por el terremoto, Herrera aseguró que “son más de 30.000 viviendas que hay que reconstruir y más de 170.000 viviendas que hay que reparar”, detalló.
En cuanto a la reactivación del programa Mi Casa Ya, que sería denominado ‘Casa Milagro’, por parte del nuevo Gobierno, Herrera detalló que el sector aún se encuentra a la espera de la definición del nuevo subsidio.
“Yo creo que eso es parte de la discusión pero la prioridad ahorita son los hogares damnificados por el sismo. Creemos que hay que retomar la discusión y un trabajo que Camacol adelantó con Asocajas, Asobancaria y el BID el último año. Nos estamos preparando para las propuestas de la política de vivienda”, indicó.