Nada más esperado en Bogotá, la capital de Colombia, que ver el Metro hecho realidad. Hasta el momento va avanzando, pero la disponibilidad de recursos no está tan a la mano, por lo que resulta clave tener en cuenta el cálculo que hizo el centro de pensamiento económico Anif con gastos que esta nación no puede darse el lujo de seguir asumiendo.

Más aún, porque la situación de las finanzas públicas sigue en desequilibrio, provocando una crisis fiscal que se agudiza y que será peor si no se hace nada.

Por ello, una propuesta concreta siguió al diagnóstico ampliamente conocido, que evidencia la disparidad entre el ingreso y el gasto, lo que causa el déficit.

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El estimativo del centro de pensamiento que dirige José Ignacio López es que en Colombia se necesita hacer como mínimo un ajuste de 3 puntos del PIB, es decir, más de 60 billones de pesos.

La tela de dónde cortar es amplia, según Anif, pues si bien es cierto que hay gastos inflexibles, como las transferencias a las regiones o el pago de nómina y pensiones, también es una realidad que se pone mucha plata en algunos frentes y se termina escurriendo la bolsa pública sin que se logren eficiencias.

Un par de ejemplos que así lo confirman fueron mencionados por López. “Entre 2019 y 2026, la Anla, es decir, la autoridad ambiental en materia de permisos, aumentó el gasto de personal en 545 %. En contraste, el otorgamiento de licencias ambientales, que es su razón de ser, se contrajo en 33 %.

Primera Línea del Metro de Bogotá. Foto: Tomado de X de @CarlosFGalan

Por el lado de la Superintendencia de Servicios, el gasto en el mismo componente (contratación de personal) aumentó 217 % y en el Ministerio de Hacienda el ritmo de incremento fue de 69 %, la mayor parte concentrado en la Dian. La entidad recaudadora de impuestos, en pos de su modernización, dispone de 10.000 funcionarios más en los últimos dos años, pero, paradójicamente, en la vigencia anterior no se logró la meta de recaudo.

De la misma manera, según Anif, en el Ministerio del Trabajo hay dos billones de pesos asignados para inversión que, a juicio de López, “no parecen ser de inversión”.

https://www.semana.com/economia/macroeconomia/articulo/los-efectos-de-la-propuesta-del-gobierno-de-bajar-la-gasolina-300-expone-el-fepc-a-un-escenario-critico/202654/

El recorte pasa por los subsidios inequitativos

El ajuste que propone Anif toca los tres componentes principales del presupuesto de la Nación. Es así como el directivo del centro de pensamiento económico habla de 14 billones de pesos por el lado del gasto de funcionamiento, 27 billones por el de la inversión, y un crecimiento en el ingreso de 12 billones de pesos, es decir, una nueva reforma tributaria.

Germán Ávila, ministro de Hacienda, tras hundimiento de la reforma tributaria en el Congreso de la República. Foto: GUILLERMO TORRES REINA / SEMANA

Para cinco líneas del Metro

Los subsidios que no son eficientes podrían significar 8 billones de pesos. El principal foco debería ponerse en los subsidios a los combustibles, ya que, desde que se crearon hasta la actualidad, han demandado 136 billones de pesos, si se suma el que se aplica al diésel y el de la gasolina.

Dentro de las cuentas de López, esa suma alcanzaría para hacer las cinco líneas del Metro previstas en el diseño original de la vía férrea interna en la capital del país.

Solo la primera línea del Metro, que es la más avanzada, tiene un costo de 23 billones de pesos, mientras que la segunda, por ser subterránea, demandará recursos cercanos a los 35 billones.

Para Anif, con las necesidades de inversión que tiene el país, el ajuste a los subsidios sería una de las piezas claves del rompecabezas para hacer el ajuste al gasto que se necesita. El experto propone una gradualidad, pero al final, llegue a tumbar 8,5 billones de pesos a punta de racionalizar subsidios. “El subsidio al diésel es un gasto que está siendo muy costoso para el Estado”, manifestó. No en vano, en 2024 llegó a niveles de casi 70 billones de pesos que fueron cubiertos en parte con los incrementos al precio de la gasolina, hasta llevarlo por encima del precio internacional.

Gobierno termina con subsidios a gasolina y diésel que se usan en el sector industrial. Foto: Foto creada con IA Gemini

Ahora falta el diésel que, si bien ha tenido ajustes, podría alcanzar a generar un hueco de 10,7 billones si no se hace nada.

Inclusive, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) señala como uno de los riesgos fiscales adversos el del déficit del FEPC “si el Gobierno no adopta medidas adicionales para cerrar el diferencial de precios internos de los combustibles respecto de las referencias internacionales”.