Hace algunos días, a través del Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Minas y Energía, el Gobierno anunció que reduciría el precio de la gasolina a partir del mes de febrero. La baja que verán los colombianos en las distintas estaciones de servicio será de aproximadamente $300. La decisión llega de manera tardía y cerca de 24 meses después de que se cerrara la brecha del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
Tras la situación, son varios los análisis de expertos que indican la conveniencia o no de la reducción, que podría impactar nuevamente las finanzas del Estado. Es importante tener en cuenta que hay un déficit proyectado de $3,9 billones de pesos para 2025, por lo que esta reducción sugiere una confianza anticipada en la sostenibilidad del fondo.

“La deuda del FEPC se redujo de $36,7 billones en 2022 a $10,7 billones en 2024, principalmente debido a los ajustes en el precio de la gasolina entre octubre de 2022 y agosto de 2023, mientras el ACPM permaneció subsidiado. Esto permitió mantener el balance de la gasolina en superávit para 2025“, indicó el centro de estudios de ANIF.

Precisaron que la decisión representa un retroceso en los ajustes graduales, sin haber completado siquiera la equiparación del ACPM a precios internacionales. Pese a ello, el Gobierno tomó la decisión en tres frentes.

El primero es bajar la inflación, el segundo es la estabilización del FEPC y el tercero la apreciación del peso colombiano frente al dólar. se traduce en que la diferencia entre el precio internacional y el ingreso al productor de la gasolina ha disminuido mayoritariamente por efectos cambiarios.

“Desde ANIF proyectamos un déficit del FEPC de $3,9 billones en 2025 y un superávit de $2,6 billones en 2026. Este colchón permitiría implementar la reducción de $300 sin incurrir en déficit, al menos en el corto plazo, y sin igualar el precio del ACPM a precios internacionales. Con el ajuste, el saldo caería a un superávit de $1,9 billones en 2026, una diferencia de $659 mil millones de pesos“, precisa la entidad.

Finalmente detallan que el colchón es altamente vulnerable y que la decisión de reducir el precio de la gasolina en $300 sin nivelar el precio local del ACPM al internacional expone al FEPC a un riesgo crítico. Esto debido a que cada depreciación del peso frente al dólar encarece las importaciones de combustible y amplía automáticamente el déficit del fondo.










