En los últimos días entró en operación comercial una nueva planta de generación de energía eléctrica en Colombia. Se trata de El Tesorito, la primera térmica a gas natural de gran capacidad que se construye en los últimos años en el país y que será clave para asegurar la confiabilidad en la prestación de este servicio.

Esta nueva termoeléctrica tiene una capacidad de 200 megavatios y fue construida gracias a una asociación entre Celsia, Proeléctrica y Canacol Energy en el corregimiento de San Antonio en el municipio de Sahagún, departamento de Córdoba.

Cuenta con unas novedades tecnológicas que la hacen eficiente y rápida a la hora de generar energía de respaldo para cubrir la variabilidad propia de las renovables, cuando haya menos aportes hídricos por el fenómeno de El Niño o lleguen los períodos de menos vientos o la radiación solar.

El gas natural que requiere El Tesorito para su operación será suministrado por los campos de producción que tiene Canacol Energy en el departamento de Córdoba y que están cerca de esta nueva termoeléctrica, que al ser a boca de pozo permite, prácticamente, eliminar los costos de transporte de gas y acceder a un combustible con un precio competitivo.

Esta central tuvo una inversión aproximada de 190 millones de dólares para su construcción y Celsia espera que el ebitda anual normalizado producto del Cargo por Confiabilidad sea de 18 millones de dólares. Durante el proceso de construcción se crearon más de 900 empleos en Sahagún y en los municipios cercanos a la planta, impulsando la economía de la región.

Para que El Tesorito pueda inyectar la energía eléctrica que va a generar a la red nacional, Celsia también construyó una nueva subestación en Sahagún y dos líneas de transmisión de menos de un kilómetro hasta interceptar la línea existente entre Cerromatoso y Chinú.

Esta termoeléctrica a gas natural tiene una capacidad de 200 megavatios. | Foto: Twitter @Celsia_Energia

De acuerdo con el director ejecutivo de Andeg, Alejandro Castañeda, “las térmicas se van a seguir necesitando y son las que apalancan la entrada y la variabilidad de las hidroeléctricas y las energías renovables no convencionales. Eso es lo que permite que nosotros llevemos un récord de cero apagones desde el año 1992″.

En el segundo semestre de 2022 también se espera la entrada en operación de tres nuevas plantas térmicas en el país, que contribuirán a seguir garantizando la confiabilidad y continuidad en la prestación del servicio de energía eléctrica para todos los colombianos.

Se trata de la ampliación de Termocandelaria en Cartagena y Termorubiales y TermoEbr, ambas ubicadas en los Llanos Orientales y con una capacidad instalada de 20 megavatios cada una.

Ecopetrol desmiente versiones sobre “abandono” de gran descubrimiento de gas en el Caribe

El pasado 29 de julio, Ecopetrol y Petrobras anunciaron un descubrimiento de gas natural en las profundidades del mar Caribe colombiano, frente a las costas de la ciudad de Santa Marta, el cual representa una oportunidad para aumentar las reservas de gas del país, que actualmente alcanzan para ocho años.

El pozo Uchuva-1 fue perforado en el bloque Tayrona y, de acuerdo con Ecopetrol, se verificó la presencia de una provincia gasífera con un gran potencial para la soberanía energética futura de Colombia.

Tras este anuncio, a través de una columna de opinión de Gustavo Álvarez Gardeazábal, se denunció que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) aprobó el “abandono, primero temporal y después definitivo, del pozo Uchuva 1″, lo que sería el “punto final a una gran opción de explotación”.

Petrobras es el operador del bloque Tayrona con una participación del 44,4 % y Ecopetrol tiene el restante 55,6 % restante. | Foto: Ecopetrol

Sin embargo, Ecopetrol salió a desmentir estas afirmaciones y ratificó que Uchuva-1 es un descubrimiento de gas natural con un gran potencial y que continuará las actividades en el bloque Tayrona de la mano de su socio Petrobras (44,4 %).

La petrolera colombiana aseguró que, luego de anunciar este hallazgo, el pozo entró en un proceso que técnicamente se denomina “taponamiento y abandono”, según la reglamentación del Ministerio de Minas y Energía, con el fin de evitar riesgos ambientales.

“Este procedimiento es un asunto normal para este tipo de actividades. Se aplica cuando termina la perforación de un pozo exploratorio costa afuera (offshore), independiente de si tiene presencia de hidrocarburos, como es el caso de Uchuva-1″, explicó.

Contrario a lo que se denunció en la columna de opinión, Ecopetrol dijo que en este momento se están evaluando los próximos pasos para comprobar la extensión del yacimiento, incluyendo la perforación de nuevos pozos en la zona. De esta manera, se podrá avanzar en la delimitación y una eventual fase de desarrollo y producción de este descubrimiento de gas natural.