Este 28 de julio, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios presentó un nuevo balance denominado “Sobre-remuneración y déficit de respaldo físico”: Evaluación del Cargo por Confiabilidad en el Mercado de Energía Mayorista (2006-2026)”. En este analizó las incidencias y una evaluación integral del Cargo por Confiabilidad tras 20 años de su implementación.
Es importante tener en cuenta que el Cargo por Confiabilidad nació en 2006 como un mecanismo financiero, el cual funciona como un “seguro” que los usuarios pagan en la factura de energía para que las generadoras mantengan sus plantas listas y disponibles ante situaciones de escasez hídrica como las asociadas al fenómeno de El Niño.
El informe detalló que, desde 2006, los usuarios les han transferido a las empresas generadoras $97,1 billones constantes de 2025; de estos, cerca del 62 % se ha remunerado a plantas hídricas y, aproximadamente, el 37 %, a plantas térmicas.
Si se tiene en cuenta la ubicación, se puede detallar que la mayor ciudad con transferencias fue Antioquia, con 26,5 billones; Atlántico, con 15,8 billones; y Cundinamarca-Meta, con 13,1 billones. Estos concentran la mayor remuneración histórica.
“¿Cómo es posible que después de 20 años de un esquema de confiabilidad se hable de apagón cuando los usuarios del servicio de energía les han entregado 97 billones a las empresas de generación? Estas deben garantizar realmente la suficiencia de la generación eléctrica del sistema, particularmente en condiciones de hidrología crítica”, expresó el Superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán Carrón.
El informe también indicó que el cargo por confiabilidad aportó el 21,5% de los ingresos y el 111% de las utilidades del sector de generación.
“Uno de los hallazgos del análisis es que, aunque se creó para mitigar la escasez de agua, el 48 % de los recursos del Cargo por Confiabilidad se destina a plantas hídricas o se utiliza para respaldar compromisos con otras plantas hídricas. Es decir, se le paga un “seguro contra la sequía” a la misma fuente de energía que se queda sin agua cuando llega un fenómeno de El Niño", indicó el documento.