La Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior (ACIET) se pronunció este viernes frente a la controversia generada por las recientes declaraciones de la senadora y candidata vicepresidencial Aída Quilcué.
La fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda aseguró que quienes han estudiado en “las mejores universidades del país” aprendieron a “robarse la plata del pueblo”, además de dejar “exclusión, odio y racismo”. Sus palabras desataron críticas desde distintos sectores políticos, académicos y ciudadanos.
A través de un comunicado, la ACIET señaló que, más allá de las aclaraciones posteriores realizadas por la líder indígena, es necesario reconocer el papel transformador que cumplen las instituciones de educación superior para millones de jóvenes y familias colombianas. La asociación destacó que las universidades han sido históricamente uno de los principales motores de movilidad social, innovación, investigación y desarrollo regional en el país.
“Detrás de cada estudiante existe una historia de esfuerzo, disciplina, sacrificio y superación”, expresó la organización, al recordar que muchos jóvenes son la primera generación de profesionales de sus familias o provienen de territorios apartados donde la educación representa una oportunidad real de progreso.
En el documento, Lorenzo Portocarrero Sierra, director ejecutivo de la ACIET, advirtió sobre los riesgos de hacer generalizaciones frente a quienes integran el sistema educativo. “Consideramos importante evitar cualquier tipo de generalización que pueda desconocer el papel de quienes, desde las aulas, laboratorios, centros de investigación, espacios culturales y escenarios académicos, trabajan diariamente por construir una mejor sociedad”, afirmó.
La entidad también defendió el aporte de las instituciones de educación superior, tanto públicas como privadas, en la formación de profesionales, científicos, investigadores, emprendedores y líderes sociales, y resaltó que han contribuido al fortalecimiento de la democracia, la inclusión, la competitividad y el tejido social en las regiones.
Tras la polémica, Quilcué aseguró que sus declaraciones estaban dirigidas a la clase política tradicional y no a todos los profesionales graduados. Según explicó, se refería a sectores que han gobernado el país durante décadas y que, pese a haber tenido acceso a educación de élite, terminaron involucrados en prácticas de corrupción.
Finalmente, la ACIET hizo un llamado a fortalecer la confianza en la educación superior y a promover escenarios de diálogo y respeto hacia las instituciones académicas. “La educación superior no solo forma profesionales; forma ciudadanos, construye esperanza, impulsa el desarrollo y contribuye a la transformación de los territorios”, concluyó la asociación.