Tras el volcamiento de una embarcación con diez menores, habitantes de Villa Rufina piden una solución que les permita movilizarse de manera segura.
De acuerdo con Fecode, diez estudiantes de la Institución Educativa Antonio Ricaurte vivieron momentos de angustia cuando la embarcación en la que regresaban a sus hogares se volcó mientras atravesaban el río Atrato, en Riosucio, Chocó.
Los menores se dirigían hacia Villa Rufina después de cumplir su jornada escolar cuando terminaron en el agua. Por fortuna, fueron auxiliados y lo sucedido no dejó víctimas fatales, pero el hecho volvió a encender las alarmas entre las familias de esta comunidad.
Detrás de la emergencia existe una situación que, según sus habitantes, se arrastra desde hace años. Más de 35 estudiantes deben cruzar diariamente el Atrato para llegar a sus salones de clase y regresar a casa, sin contar actualmente con un transporte escolar oficial que garantice esos desplazamientos.
La situación llevó a la comunidad a pedir la intervención de las autoridades municipales y departamentales, así como del Gobierno nacional, para encontrar una solución que permita garantizar el traslado seguro de los menores y evitar que una emergencia similar pueda tener consecuencias fatales.
“Hace muchos años venimos luchando”
Gloria Cardona, líder comunitaria de Villa Rufina, aseguró en un video difundido en redes sociales que las familias han insistido durante años en la necesidad de contar con un medio de transporte adecuado para los estudiantes.
“Esto no es una necesidad de hoy. Hace muchos años venimos luchando por un transporte digno para estos estudiantes”, afirmó Cardona.
Según la información conocida, ante la ausencia de una ruta escolar oficial, algunas familias deben pagar por los recorridos, mientras que otros dependen de la solidaridad de habitantes que disponen de embarcaciones.
En el caso de la reciente emergencia, los diez menores se movilizaban en la lancha de un pescador que les prestaba el servicio cuando se produjo el volcamiento.
Cardona también advirtió que este tipo de episodios no sería desconocido para quienes viven en la zona y que determinadas condiciones climáticas pueden hacer todavía más complejo el recorrido.
“Todos los años se hunden los botes. Cuando viene el verano, que la brisa está muy dura, nos traen los niños”, relató la líder comunitaria.
El reclamo ya había llegado a las autoridades
La petición de la comunidad por una solución para el transporte de los estudiantes no surgió después de este accidente. De acuerdo con la comunidad, llevan años pidiendo un transporte seguro y digno.
La emergencia también deja interrogantes sobre las acciones que podrían adoptarse de manera inmediata mientras se encuentra una solución definitiva. Para las familias, el problema va más allá de disponer de una embarcación: reclaman un servicio que ofrezca condiciones adecuadas de seguridad para niños y adolescentes que realizan el trayecto todos los días.
Ahora, la comunidad espera una respuesta articulada entre la Alcaldía de Riosucio, la Gobernación del Chocó y el Gobierno nacional que permita garantizar un transporte escolar seguro y permanente.
Esta vez, los diez estudiantes lograron salir con vida, pero el desenlace pudo haber sido trágico, por lo que el llamado que hacen desde Villa Rufina es a que las autoridades actúen antes de que un nuevo recorrido por el Atrato termine en una tragedia.