Desde hace algunos días, miles de personas realizan manifestaciones por el Catastro Multipropósito, el cual es un inventario técnico de los predios del país, el cual registra dónde están y qué tamaño tienen.
Una de las principales dudas del mismo es si tener una propiedad genera que la persona sea expulsada del Sisbén o pierda los beneficios a los cuales accede por medio del mismo.
El Departamento Nacional de Planeación indicó por medio de una publicación que la propiedad de inmuebles no es causal de exclusión del SISBÉN o afecta la clasificación en el nuevo Registro Universal de Ingresos (RUI).
“Ser dueño de un inmueble NO es causal de exclusión del Sisbén ni del RUI: Millones de campesinos, pequeños propietarios y familias en situación de pobreza son dueños de una vivienda o de una parcela. Tener ese bien no les impide estar en el Sisbén ni recibir subsidios del Estado.La tenencia de una propiedad solo afecta la clasificación en el RUI si dicha propiedadg genera una rentabilidad económica que sea reportada en las bases de datos oficiales”, señala el Departamento Nacional de Planeación.
En primer caso indicaron que el catastro y el Sisbén son sistemas separados, además, que su único efecto directo es actualizar la base sobre la que los municipios calculan el impuesto predial.
“El Sisbén clasifica a las personas y familias según sus condiciones de vida para que puedan acceder a programas sociales. Esa clasificación la determina el RUI (Registro Universal de Ingresos), que mide los ingresos reales del hogar, no el valor de su propiedad. El avalúo de su predio NO modifica su puntaje en el Sisbén ni en el RUI”, destacó el Departamento Nacional de Planeación.
¿Cómo funciona la actualización realizada en el Sisbén durante este año?
Actualmente, el Sisbén clasifica a la población en cuatro grupos principales (A, B, C y D) de acuerdo con su situación socioeconómica, clasificación que define el acceso a ayudas estatales como Renta Ciudadana y Devolución del IVA.
Esta modificación podría generar impactos significativos para numerosas familias, ya que algunos beneficiarios que hoy reciben apoyos sociales podrían enfrentar cambios o incluso la suspensión de estos beneficios si pasan del grupo A al B, afectando así los subsidios otorgados a través de Prosperidad Social.
Este proceso de actualización podría provocar que varios hogares sean reasignados entre las categorías A y B, especialmente aquellos ubicados en condiciones de pobreza extrema o pobreza moderada.