En el marco del “Foro Colombia 2027: el nuevo mapa económico″, organizado por SEMANA, durante la intervención “Más que tiendas: el valor estratégico del comercio de barrio”, Javier Rosales, Consulting Manager de NielsenIQ Colombia, analizó el comportamiento del consumo masivo y la importancia del canal tradicional en la economía nacional.
Rosales señaló que la tienda de barrio continúa siendo un punto de acceso fundamental para los hogares, especialmente para aquellos con ingresos limitados y disponibilidad de dinero diaria o semanal.
“Muchas veces, para poder ahorrar y comprar barato, se necesita más dinero”, afirmó el directivo, al explicar que, mientras algunos consumidores pueden realizar desembolsos mayores para obtener ahorros a futuro, otros dependen de compras pequeñas y frecuentes para completar los gastos de alimentación del hogar.
En ese contexto, destacó el peso del comercio de proximidad, que cuenta con cerca de medio millón de puntos de venta y constituye un canal relevante para atender las necesidades cotidianas de los consumidores colombianos.
Durante su presentación también se refirió a los cambios demográficos y su incidencia en las decisiones de compra. Explicó que la reducción del número de hijos por hogar y el aumento de hogares unipersonales están modificando la distribución del presupuesto familiar.
Actualmente, indicó, un hogar colombiano tiene en promedio 2,8 integrantes.
A esto se suma una transformación en las prioridades de consumo, particularmente entre los millennials y centennials, para quienes el bienestar, el cuidado personal y el envejecimiento saludable han adquirido mayor relevancia en las decisiones de compra.
Rosales también expuso que los hogares están adoptando prácticas de planificación presupuestal como respuesta a las presiones económicas de los últimos años. Según explicó, los consumidores buscan reducir gastos no esenciales, frecuentar tiendas de descuento, aprovechar promociones y cambiar a marcas de menor precio.
“Hoy el colombiano está muchísimo más abierto a probar nuevas marcas si estas les brindan un ahorro”, sostuvo.
Sin embargo, el interés por gastar menos convive con la compra de productos de mayor precio. De acuerdo con los datos presentados por NielsenIQ, aunque las marcas privadas registran crecimientos de doble dígito, las categorías prémium y superpremium muestran las mayores variaciones durante 2026.
La transformación del consumo también se refleja en la distribución de las compras entre los diferentes canales comerciales.
Según Rosales, la tienda de barrio conserva su relevancia, aunque ha perdido participación frente al crecimiento de los establecimientos de descuento.
De acuerdo con las cifras expuestas, este canal pasó de representar el 30,6 % del consumo masivo antes de la pandemia al 29,9 % en 2026.
En contraste, los discounters y los puntos de conveniencia aumentaron su participación del 16 % al 25,6 % en los últimos seis años.
Este crecimiento ha modificado la competencia entre los establecimientos y ha generado cambios en los lugares donde los hogares realizan sus compras.
Rosales explicó que los supermercados de cadena y los supermercados independientes han sentido una mayor sustitución de sus compras por parte de los establecimientos de descuento.
El directivo también destacó la expansión del canal moderno, que actualmente reúne 11.129 puntos de venta al sumar farmacias de cadena, tiendas de conveniencia, discounters y supermercados. Su crecimiento ha permitido ampliar la presencia de estos formatos en las ciudades y acercarlos a zonas donde tradicionalmente predominaban las tiendas de barrio. Sin embargo, la frecuencia de visita sigue favoreciendo al comercio tradicional.
Según los datos presentados, el 64 % de los consumidores visitó una tienda de barrio durante la última semana.
Rosales explicó que los hogares de menores ingresos distribuyen buena parte de sus compras entre las tiendas y los establecimientos de descuento, a los que acuden cada tres y cinco días, respectivamente.
Uno de los factores que explica la permanencia de las tiendas es la diferencia de precios. Al analizar los hogares que compran frecuentemente tanto en tiendas de barrio como en discounters, NielsenIQ encontró que siete de cada diez productos adquiridos en las tiendas tienen un precio promedio 30 % inferior al de su producto sustituto en los establecimientos de descuento.