¿L’Oréal Groupe lleva varias décadas trabajando en sostenibilidad. ¿Cómo ha evolucionado esta visión hasta convertirse en una parte estratégica del negocio?
Nicolás Vanegas (N.V.): Para nosotros la sostenibilidad no es un adicional a la estrategia, es el core de la compañía. Venimos trabajando en esto desde hace varias décadas, pero en 2020 lanzamos L’Oréal por el Futuro, un programa que establece metas basadas en ciencia hacia 2030 y 2050.
Se basa en cuatro pilares: liderar la transición climática y acelerar la descarbonización; proteger la naturaleza; impulsar la circularidad y generar impacto social.
Los consumidores son cada vez más exigentes y conscientes, ¿cómo responde la industria de la belleza a esos nuevos estándares?
N.V.: Los consumidores son cada vez más exigentes, pero persiste una brecha entre sus discursos y sus hábitos reales.
Ante esto, la industria avanza en tres frentes clave: innovación en ciencias verdes, reducción de plástico virgen y etiquetado ambiental. En esa línea, en lo relacionado con L’Oréal, hemos logrado que el 65 % de nuestros ingredientes sean de origen biobasado.
Además, hemos reducido un 37 % el uso de plástico virgen a nivel global y cerca del 44 % del plástico que utilizamos proviene de fuentes recicladas.
También hacemos parte de Eco Beauty Score, una iniciativa que permite a los consumidores comparar el impacto ambiental de cada producto al momento de comprar.
Sin embargo, el desafío no es solo ofrecer opciones, sino cambiar los hábitos de consumo. Por eso, además de desarrollar nuevas soluciones, la compañía considera fundamental acompañar al consumidor con información clara para tomar mejores decisiones.
¿De qué manera la sostenibilidad está impulsando la innovación dentro de L’Oréal Groupe?
N.V.: La demanda por ser socialmente responsables es uno de los motores de innovación porque nos obliga a reinventarnos permanentemente.
A nivel global, el grupo invierte alrededor de 1.400 millones de euros al año en investigación e innovación.
Actualmente las compañías enfrentan tensiones entre rentabilidad y responsabilidad ambiental. ¿Cuáles son los principales retos en ese equilibrio?
N.V.: Implementar iniciativas de sostenibilidad inicialmente tiene un costo, quizá elevado, pero en el largo plazo no hacerlo será más costoso. La sostenibilidad hoy no es negociable, es un imperativo.
Existe una tensión en la estructura de costos, pero hemos acelerado los procesos de innovación para lograr los resultados esperados.
El grupo lanzó a nivel mundial una aceleradora de innovación junto con la Universidad de Cambridge, donde se invierten 100 millones de euros para escalar tecnologías enfocadas en este programa.
¿Qué debe cambiar en la industria para que estos criterios sean parte habitual del negocio?
N.V.: La sostenibilidad debe estar incorporada en el ADN de cada una de las áreas y divisiones de las compañías. Todos debemos trabajar en ese proceso.
En la industria de la belleza hay muchas oportunidades de crecer, pero estos criterios serán la licencia de operación que permitirá seguir construyendo negocios preparados para el futuro.