Una de las figuras más reconocidas de la televisión colombiana decidió hablar abiertamente sobre su relación con el alcohol y el proceso que ha enfrentado para mantenerse sobrio. Durante una conversación en el espacio Realidades ocultas, Sebastián Vega contó con detalle una etapa personal que, según explicó, estuvo marcada por el consumo excesivo de bebidas alcohólicas.
El actor fue directo al describir su situación actual y dejó claro que, aunque lleva años sin beber, considera que la adicción continúa presente.
“Yo sigo siendo adicto. La adicción no se me ha quitado”, señaló durante la conversación.
El famoso actor mencionó que el inicio de su sobriedad se dio el 13 de marzo de 2023, una fecha que también significó un cambio importante para su familia y su relación de pareja. Su esposa Valentina incluso ha descrito ese momento como un nuevo comienzo para ambos: “Yo siempre he dicho: yo me volví a casar el 13 de marzo de 2023, que fue el día que Sebas dejó de tomar”, afirmó.
Al hablar sobre lo que ocurría antes de tomar la decisión de alejarse del alcohol, Sebastián reconoció que su consumo estaba relacionado con diferentes estados emocionales.
“El tema mío sí era diferente. Yo tomaba por todo, porque sí, porque no, pues estaba feliz, porque estaba triste, porque me daba rabia, porque estaba celebrando”, mencionó.
También recordó sus anteriores intentos por dejar la bebida. Según explicó, en esas ocasiones no sentía que estuviera abandonando definitivamente el tomar alcohol, sino que simplemente hacía una pausa.
“Yo no estaba dejando de tomar, estaba pausando. Desde el segundo mes esperaba que llegara el día 90″, contó.
Para afrontar el día a día, Vega adoptó una frase que se convirtió en una especie de mantra durante su proceso: “Solo por hoy no voy a beber”.
Aunque aseguró que el deseo de tomar ha disminuido, también reconoció que debe mantenerse atento: “La puerta sigue ahí. Yo la cerré, pero la puerta no tiene seguro […] El trabajo es diario, yo todavía sigo en trabajo”, añadió.
El actor recordó que durante años consumió alcohol acompañado de sentimientos de culpa: “Yo el trago me lo tomaba con culpa. No disfrutaba ni tomar ni no estar tomando”, agregó.
Entre las situaciones que marcaron un punto de alerta, mencionó que manejó un vehículo ebrio mientras estaba con su familia. Según relató, el episodio pudo terminar en una tragedia, aunque “afortunadamente no llegó a mayores”.
El testimonio de Vega expuso una experiencia personal sobre la recuperación y la necesidad de afrontar diariamente una adicción que, para él, no desaparece con dejar de beber.