La presentadora caleña Melina Ramírez abordó abiertamente los episodios de sobrecarga laboral que afectaron su salud e integridad física durante sus primeros años en la televisión colombiana. En entrevista para el programa digital La sala de Laura Acuña, la conductora de Yo me llamo relató cómo las jornadas extenuantes en el periodismo deportivo la llevaron al límite del agotamiento físico y mental, motivando una reestructuración profunda de su carrera.
Durante la conversación con su colega Laura Acuña, Ramírez rememoró sus inicios en el ámbito periodístico, etapa en la que asumió múltiples responsabilidades de producción, edición y presentación en medios como NTN24. Según explicó, las rutinas diarias iniciaban a las 3:45 a. m. y se extendían pasadas las 5:00 p. m., cubriendo de manera simultánea emisiones de noticias y pauta en campo para equipos de fútbol local.
Este ritmo de trabajo continuo durante más de seis años derivó en un desgaste acumulado con consecuencias directas en su seguridad. La presentadora afirmó que en dos oportunidades perdió el control de su vehículo al quedarse dormida al volante debido al cansancio severo.
“Me pasó dos veces que me dormí manejando y Dios me levantó... porque me iba para un caño y la otra vez no me acuerdo, que también algo así como un precipicio. Dos veces yo sentí que el timón me lo voltearon y me desperté. Y ahí yo dije: ‘Ya’”, declaró Ramírez durante la entrevista.
Tras estos episodios, la modelo y comunicadora decidió renunciar a su cargo para priorizar su bienestar integral, pese a no contar con una propuesta laboral inmediata y a los intentos de directivos del canal por retenerla.
Poco tiempo después de su salida, la producción de Caracol Televisión se contactó con ella para vincularla como conductora del reality Desafío, proyecto grabado en República Dominicana que marcó su transición formal hacia los formatos de entretenimiento familiar de mayor audiencia en el país.
Actualmente, Ramírez comparte la conducción de Yo me llamo con Laura Acuña y combina su labor en la pantalla chica con su faceta de empresaria y madre de su hijo Salvador.
El testimonio de Ramírez pone sobre la mesa la discusión acerca del síndrome de agotamiento extremo, una condición reconocida por las autoridades de salud que afecta el desempeño y la calidad de vida de profesionales en diversos sectores de la economía.
A la par de su trabajo en la televisión nacional, la caleña lidera una iniciativa enfocada en el bienestar y la salud holística denominada La Ronda, espacio desarrollado junto a su terapeuta y socia Gina Ardila. El proyecto ofrece talleres virtuales y experiencias presenciales orientadas a la meditación, el manejo del estrés y herramientas de desarrollo personal.
Para Ramírez, establecer límites claros entre los compromisos profesionales y la vida personal ha sido la clave para consolidar una trayectoria sostenible en el entretenimiento sin comprometer su salud ni el tiempo dedicado a su núcleo familiar.