La Plenaria del Senado de la República otorgó la Orden del Congreso de la República en el grado de Gran Cruz a María Claudia Tarazona, viuda del senador Miguel Uribe Turbay, y a sus hijos. El acto protocolario se llevó a cabo en las instalaciones del Legislativo con el fin de conmemorar la trayectoria del parlamentario y reflexionar sobre las garantías de seguridad para el ejercicio político en el país.
La entrega de la Orden del Congreso en el grado de Gran Cruz representa una de las máximas distinciones institucionales que otorga el poder Legislativo en Colombia. En esta ocasión, la Plenaria del Senado unificó criterios para rendir un tributo a la memoria de Miguel Uribe Turbay, cuya ausencia ha dejado un eco profundo en el país.
El acto contó con la presencia de diversos sectores políticos, familiares y allegados del congresista. La entrega de la condecoración a su esposa, María Claudia Tarazona, se constituyó en el núcleo central de una sesión caracterizada por el respeto institucional y el reconocimiento a la labor parlamentaria que desempeñó Uribe Turbay durante su período en el Senado.
Una de las intervenciones principales corrió por cuenta de la senadora Paloma Valencia, quien enfocó su discurso en exaltar las calidades humanas del homenajeado y en manifestar su preocupación por los riesgos que enfrentan actualmente los líderes políticos en el país.
De acuerdo con el registro de la sesión, la senadora Valencia se dirigió de manera directa a Tarazona, catalogándola como un referente de entereza ante las dificultades familiares derivadas de la pérdida: “Saludar a una mujer que se ha vuelto un emblema de este país, una mujer fuerte, una mujer que sabe cuidar su nido”.
Asimismo, la excandidata presidencial lamentó las circunstancias que motivaron la sesión póstuma, señalando que las instituciones del Estado deben unirse para evitar el retorno de dinámicas de persecución violenta que afectaron al país en décadas anteriores.
“Qué triste para este país que nos estemos reuniendo para recordar a un gran hombre que la violencia nos quita. Qué triste para este país que nos estemos reuniendo para llorar a una persona cuyo trabajo todos conocimos y era el trabajo de un hombre honesto, de un hombre comprometido y de un hombre que amaba Colombia”, manifestó la senadora Valencia en su intervención ante la Plenaria.
El discurso de la bancada del Centro Democrático también incluyó valoraciones críticas respecto a las expectativas de paz en el mediano y largo plazo. Valencia evocó las épocas de mayor intensidad del conflicto armado en Colombia y señaló la incertidumbre que generan los recientes hechos delictivos contra figuras del ámbito público.
La congresista concluyó señalando el contraste entre las proyecciones de superación de la violencia y la realidad que afrontan los partidos de oposición y los líderes de opinión en la actualidad: “Yo era de esas colombianas que estaba convencida de que el pasado horrible que habíamos vivido iba a quedar atrás y que lo que venía para Colombia era la ruta de empezar a sanar las heridas y avanzar hacia un futuro donde pudiéramos convivir pacíficamente”.
El evento concluyó con la entrega formal del diploma y la medalla que acreditan la alta distinción, consolidando un espacio de memoria histórica dentro del Capitolio Nacional.