Parceros, el documental que pone la mirada sobre una de las realidades más complejas y urgentes de Colombia será estrenado en los próximo días.
La producción, realizada en alianza con la Alcaldía de Medellín, trasciende el formato tradicional del reportaje televisivo para convertirse en una ventana íntima hacia historias reales de supervivencia, resistencia y transformación.
No se trata solo de narrar el contexto adverso, sino de mostrar cómo, en medio de ese entorno, surgen alternativas que buscan romper ciclos históricos de exclusión.
En palabras del alcalde Federico Gutiérrez, esta colaboración entre el sector público y un medio de alcance global busca “visibilizar a nuestros jóvenes y mostrarle al mundo la Medellín que se levanta, que lucha y que transforma”.
El documental toma su nombre del programa institucional Parceros, una estrategia de la Alcaldía enfocada en prevenir que niños, niñas y jóvenes sean captados por estructuras criminales.
En una ciudad donde operan cientos de grupos ilegales y donde cada año miles de adolescentes están en riesgo de ser reclutados, la iniciativa apuesta por ofrecer caminos alternativos a través de educación, acompañamiento psicosocial y acceso a oportunidades laborales. Desde 2024, más de 9.000 jóvenes han sido vinculados a este proceso, en un esfuerzo por disputarles a las bandas el futuro de toda una generación.
En este contexto, el actor y productor argentino Michel Brown asumirá un rol que va más allá de la conducción.
Su participación se convierte en un hilo conductor emocional que conecta al espectador con las historias de Marcela, Alejandro y Juan Sebastián, tres jóvenes que encontraron en el arte, la cultura y el acompañamiento institucional una posibilidad real de cambiar el rumbo de sus vidas.
Brown no solo observa: escucha, se involucra y cuestiona, en un ejercicio que lo confrontó con el verdadero alcance que puede tener su oficio cuando se pone al servicio de causas sociales.
A través de estos relatos, Parceros expone una realidad que no es exclusiva de Colombia. Como advierte Paulina Patiño, directora del documental se trata de una problemática que atraviesa a jóvenes en distintos lugares del mundo: crecer sin oportunidades, sin referentes y, muchas veces, sin esperanza.
Sin embargo, el documental también insiste en algo fundamental: el cambio es posible cuando existen redes de apoyo, voluntad institucional y espacios donde las historias invisibles puedan ser escuchadas. A pocos días del estreno del documental, SEMANA conversó con el actor argentino.
SEMANA: ¿Cómo se alinea este proyecto con tus propósitos personales?
Michel Brown: El propósito yo lo fui descubriendo en el camino. Estábamos trabajando con nuestra productora y empezando a buscar un proyecto un poco como de este perfil. Tratamos de empezar a buscar las historias y en el viaje y en la búsqueda de las historias nos dimos cuenta que había una historia que yo tenía enfrente mío hace más de 8 años.
Yo conozco a Paulina, la directora del documental hace mucho tiempo y escuchaba a Paulina contar sus historias y todo el proceso que ella fue haciendo en Parceros en esos últimos 2 años y me di cuenta que a veces las historias las tenemos enfrente y seguimos buscando en otro lado y que hay historias que superan por completo a la ficción.
Y empezamos a trabajar hace un año atrás con Parceros, de la mano de la alcaldía, buscando a estos personajes que podían ser los posibles personajes para relatar un poco lo que hace Parceros detrás de la mirada de estos tres jóvenes.
Yo encontré un propósito que creía no haber encontrado, que estaba buscando, pero no sabía cuál era, y entendí después de tanto tiempo, trabajando en la actuación, hace 30 años, que había algo mucho más que hacer que disfrutar del éxito de una serie o sacarte una foto o viajar o todo lo que nos da esta carrera.
Y ese propósito me lo dio Parceros. Entendí que nosotros, los artistas, tenemos un spotlight que nos sigue a todos lados y también tenemos la posibilidad de voltearlo para poder iluminar estos lugares oscuros que necesitan un poco de luz.
Y de eso nos fuimos empapando a medida que empezó a correr el documental, a medida que escuchamos a nuestros protagonistas y nos dimos cuenta que había algo muy potente y que no era tan difícil hacerlo.
SEMANA: ¿Qué fue lo que más lo marcó grabando el documental?
Michel Brown: Yo llegué a Colombia en el año 2003 a hacer Pasión de Gavilanes. Creo que un poco este fue el motor de querer hacer esto. Yo sentía que había una pequeña, no sé si deuda pendiente, pero ganas de hacer algo por un lugar que hizo algo por mí en un momento en el que yo estaba buscando una oportunidad y Parceros justamente de lo que se trata es de las segundas oportunidades o primeras en algunos casos.
Yo conocía Medellín, conocía su historia, viví en Colombia muchos años, pero como muchos otros la vemos desde afuera y pasamos por Medellín y nos tomamos una foto en la Comuna 13, hasta que alguien un día me dijo que era tenaz que la realidad de muchos jóvenes se vuelve paisaje y que la gente pasa solo a tomarse una foto.
Las conversaciones con los protagonistas fueron muy sinceras, muy desgarradoras también en el viaje, porque no sabía con lo que me iba a encontrar a profundidad. Me di cuenta que había muchísimo que hacer.
En el programa Parceros pasaron 9500 niños, que me parece que realmente eso es dar oportunidades a niños que realmente las necesitan. Y hubo algo en los tres en común: los tres hablaban de los invisibles, que sienten que es una parte de la población que es completamente invisible, que creen que nunca van a tener oportunidades.
Las conversaciones fueron muy emocionantes, nos hacen replantear a nosotros también lo que es un conflicto en la vida o lo que es un problema o lo que es realmente no tener a alguien que te escuche, a alguien que te eche una mano.
Hubo momentos muy duros donde tocaba parar y respirar un poco. Uno cree que las historias de ficción son muy potentes hasta que te encuentras con historias reales como las de ellos.
SEMANA: Háblanos de esos jóvenes, de Alejandro, Marcela y Juan Sebastián. ¿Cómo fue conocerlos e interactuar con ellos?
Michel Brown: Hubo algo en la naturalidad de los tres, más allá de que hay un punto en común, esta resiliencia que tienen y estas ganas de salir adelante, y en el caso de Marcela, una sonrisa dibujada en la cara cuando la vida la golpeó tanto.
A mí en un momento uno de los tres me dijo que lo más alucinante que hizo el programa fue poner amor donde hubo miedo. Y esa frase me caló muchísimo. El decía “Nosotros lo que necesitamos era que alguien nos dé un poquito de amor, que nos escuche, en un mundo en el que lo único que vivimos fue el miedo”.
Alejo me decía: “¿Por qué yo debería pensar que me pueden pasar cosas buenas si todo lo que me pasó en la vida fue malo?”. Entonces era un aprendizaje atrás del otro. Nada fue planeado, todo nos fue sorprendiendo, y creo que fue de los regalos más lindos que he tenido en toda mi carrera.
SEMANA: ¿Qué esperas que pase con Parceros? ¿Qué te gustaría que genere en el público?
Michel Brown: La verdad que espero que pase, me parece que el objetivo es que se genere una conversación, que es lo que está pasando. A veces me preguntan qué hace un argentino que vive en México contando una historia colombiana. Y me parece que no tiene que ver con dónde naciste. Yo viví la historia de Colombia y me di cuenta en un momento que podía poner un pequeño granito de arena para que las cosas cambien y para poder tocarle el corazón a la gente, no desde la ficción sino desde la realidad.
Y me parece que automáticamente esto hace clic en la gente y genera una conversación. Ojalá muchos otros decidan hacer este camino y darse cuenta que no es tan difícil ayudar. Porque es importante dejar de creer que por poner una foto o un comentario las cosas van a cambiar, y entender que es un camino alucinante que nosotros los actores podemos hacer, y que vale la pena. Hay mucho más que el spotlight y el éxito.