Alberto Linero volvió a ubicarse en el centro de la conversación en redes sociales, aunque en esta oportunidad no fue por sus habituales mensajes de reflexión o crecimiento personal. El comunicador sorprendió a sus seguidores al compartir una imagen en la que luce una apariencia completamente distinta a la que ha mantenido durante años.
La fotografía, publicada en su cuenta oficial de Instagram, despertó todo tipo de reacciones entre los usuarios, quienes rápidamente comenzaron a comentar el llamativo cambio. En la imagen, Linero aparece sin su tradicional barba y con un corte de cabello mucho más corto, un detalle que llevó a muchos a creer que había decidido transformar su imagen de manera definitiva.
Ante la ola de comentarios, el exsacerdote aclaró que no se trataba de un cambio real. Explicó que la fotografía fue creada con ayuda de inteligencia artificial y que solo buscaba mostrar cómo se vería con un estilo diferente.
“Terminé cediendo. Algunos me pedían que me afeitara la barba y me cortara el pelo. Aquí estoy. ¿Qué dices? Jajaja, la IA“, escribió junto a la publicación, despejando las dudas de quienes pensaban que había pasado por la barbería.
Pese a tratarse de una imagen generada digitalmente, la publicación acumuló numerosas reacciones. Varios de sus seguidores aseguraron que el nuevo aspecto le daba una apariencia más fresca y juvenil, mientras que otros aprovecharon la oportunidad para bromear sobre el resultado, convirtiendo la publicación en uno de los temas más comentados entre su comunidad digital.
Esposa de Alberto Linero reaccionó al nuevo look
Una de las que reaccionó a la publicación que realizó el exsacerdote fue Alcira Batista, esposa del locutor, que no ocultó su perspectiva de esta imagen. La mujer fue clara en que era sorprendente verlo así, pese a que fuera una creación de la inteligencia artificial.
Como modo de broma, la pareja indicó: “¡¡¡Que saquen a este señor de mi casa y me devuelvan a mi esposo!!!”.
Este tono jocoso demostró la complicidad que había entre ambos, mirando una alternativa a un cambio de estilo muy radical.