A finales de marzo de 2026, la periodista y mánager de Lina Tejeiro y otros artistas, Claudia Serrato, se convirtió en noticia en diferentes medios nacionales tras anunciar el duro diagnostico que recibió luego de realizarse una biopsia por una masa detectada en su seno derecho.
Según relató en sus redes sociales, los especialistas le informaron que padecía cáncer de mama, una situación que, en un primer momento, le resultó difícil de asimilar. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta experiencia se ha convertido en una muestra de fortaleza y resiliencia, motivándola a compartir su historia con sus seguidores.
Por eso, recientemente se animó a compartir algunos detalles sobre su batalla contra esta delicada enfermedad, saliendo por primera vez sin peluca a una entrevista como invitada especial del programa Sin Filtro, de La FM.
Allí, en diálogo con Flavia Dos Santos y María Cecilia Botero, Serrato abrió su corazón para contar cómo ha vivido su experiencia con el cáncer, explicando que decidió acudir al médico luego de identificar una alteración en la piel de uno de sus senos y una masa blanda.
Su temor a padecer cáncer era especialmente grande, pues esta enfermedad ya había marcado profundamente la historia de su familia. Según su relato, su madre falleció cinco años atrás a causa de este diagnóstico, al que tuvo que enfrentarse en dos ocasiones en su vida.
Por otro lado, su padre también resultó afrontando la misma situación sin tener la dicha de superar la batalla. Por eso, recibir este diagnóstico representó un golpe emocional muy fuerte en su vida.
Asimismo, Claudia Serrato reconoció que la caída del cabello ha sido uno de los momentos más difíciles de enfrentar durante su proceso, incluso más que la cirugía de seno y la posterior reconstrucción. “Estar calva fue una decisión”, afirmó la mánager de Lina Tejeiro, pues aseguró que recibió muchas propuestas para realizarse la terapia del gorro frío (o enfriamiento del cuero cabelludo).
Con este procedimiento, la periodista habría tenido la posibilidad de conservar su cabello. Sin embargo, explicó que prefirió pensarlo detenidamente antes de tomar una decisión, pues el método no garantiza los resultados esperados y existe la posibilidad de que no funcione.
Además, señaló que su caso presentaba una dificultad adicional, ya que siempre se había caracterizado por tener poco cabello, una condición que también tuvo en cuenta al evaluar las probabilidades de éxito del procedimiento.
“Yo tenía poco pelo. Entonces decía: ‘Voy a ir a sufrir cinco horas, aguantarme ese frío, los dolores de cabeza y lo que viene después es que el pelo no te lo puedes lavar sino dos o tres veces a la semana”, explicó, detallando que aparte de eso se limitaban el tipo de peinados y elementos que podría usar para hacerse diferentes peinados en el futuro.