Lo que comenzó como una disputa verbal y física entre dos cantantes de música popular en Colombia ha trascendido el ámbito mediático para convertirse en un proceso legal. El pasado 22 de abril de 2026, Sebastián Ayala, hijo del reconocido cantante Giovanny Ayala, radicó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación contra el artista Ciro Quiñones, alegando presuntas amenazas y constreñimiento ilegal que pondrían en riesgo su integridad personal.
La tensión entre ambas figuras no es nueva. El origen de la discordia se remonta a octubre de 2024, cuando Giovanny Ayala y Ciro Quiñones protagonizaron un altercado físico en el centro comercial Gran Estación, en Bogotá. Aquel episodio, que se viralizó rápidamente en redes sociales, marcó el inicio de una ruptura profunda que, lejos de subsanarse, ha derivado en un cruce constante de declaraciones indirectas y mensajes hostiles.
Sebastián Ayala, quien inicialmente se mantuvo al margen del conflicto principal, decidió intervenir en lo que describe como una defensa de la honra de su padre. Sin embargo, según su relato, esta mediación resultó en una escalada de hostilidades directas hacia su persona por parte de Quiñones.
En declaraciones entregadas al programa ‘La Red’ de Caracol Televisión, Sebastián Ayala detalló los motivos que lo llevaron a buscar protección judicial. Según el joven cantante, tras intentar confrontar a Quiñones a la salida de un evento para detener el conflicto, comenzó a recibir mensajes de texto y notas de voz con un tono intimidante.
“Tranquilo que yo no me voy a ensuciar las manos, yo te voy a mandar una gente”, habría sido uno de los mensajes enviados por Quiñones, de acuerdo con la versión de Ayala presentada en el programa televisivo.
El denunciante sostiene que el artista de música popular hizo alarde de su capacidad económica para ejercer presión, mencionando supuestos valores de sus pertenencias de lujo y el ofrecimiento de sumas de dinero a terceros para localizarlo o amedrentarlo. Ayala subrayó que el comportamiento de Quiñones incluye la eliminación inmediata de mensajes tras ser enviados, aunque asegura poseer capturas y registros que ya fueron puestos a disposición de las autoridades.
Según se conoció, allegados a Sebastián le sugirieron evitar la exposición pública y permitir que el conflicto se enfriara de manera natural. No obstante, el joven intérprete argumentó que la gravedad de las advertencias recibidas hacía necesaria la intervención de la Fiscalía.
“Decidí hacer una denuncia pública donde lo que me pase externamente, todo le cae en cabeza de él”, afirmó Sebastián en su entrevista, enfatizando que busca establecer un precedente legal ante cualquier eventualidad que atente contra su seguridad o la de su padre.
Hasta el momento Ciro Quiñones no ha emitido un comunicado oficial afirmando o desmintiendo las declaraciones de Sebastian Ayala, tampoco ha dado detalles sobre la denuncia penal.