El reconocido actor colombo-cubano Jorge Cao desmintió los rumores que circularon en redes sociales el viernes 3 de julio, en los que se afirmaba falsamente su fallecimiento a los 82 años. A través de un video publicado en sus cuentas oficiales, el artista envió un parte de tranquilidad a sus seguidores, confirmó que se encuentra en buen estado de salud y lamentó la rapidez con la que se propagan las noticias falsas en el entorno digital.
Durante la jornada del viernes, comenzaron a viralizarse en plataformas digitales diversas piezas gráficas que anunciaban el deceso del intérprete. Una de las imágenes de mayor difusión utilizaba de manera apócrifa la línea gráfica del medio informativo RTVC Noticias, lo que generó confusión y provocó que cientos de usuarios y allegados compartieran mensajes de condolencias sin verificar la autenticidad de la información.
Ante la rápida propagación de la noticia falsa, el propio Jorge Cao publicó un video para aclarar la situación, combinando el desconcierto con una postura crítica hacia el manejo de la información en las redes.
“Queridos amigos, no sé ni qué decirles. Parece un chiste mayor, pero es feo y es desagradable. Soy Jorge Cao y estoy vivo, más vivo que nunca”, manifestó el actor en la grabación.
Asimismo, el artista se refirió al impacto que este tipo de publicaciones genera en el entorno familiar y social: “Muchas gracias por todas las frases de pésame y todo esto a mi familia y a todo el mundo. Se ha convertido en un chiste nacional”.
El recordado protagonista de la televisión colombiana aprovechó el espacio para hacer una reflexión sobre la pérdida de rigor lingüístico y periodístico en los canales digitales. Sin señalar directamente a ninguna cuenta o emisor en particular, Cao cuestionó la ligereza con la que, según afirmó, se construyen titulares de alto impacto en la actualidad.
“Parece que ya se nos olvida la sintaxis y cuando hay dos puntos, un punto y coma, se hacen pausas. Antes de dar un titular de esa envergadura, hay que pensarlo dos veces. En fin... el mundo en que vivimos, el mundo de las redes”, señaló el artista, al enfatizar la necesidad de una lectura más pausada y de contrastar con mayor rigor la información antes de replicar contenidos sensibles.
Por otra parte, esta no es la primera ocasión en la que el actor debe enfrentar una situación de este tipo. En declaraciones posteriores, compartidas con medios impresos como la revista Vea, Cao recordó un antecedente similar: “Ocurrió algo similar cuando expliqué que no iría en la última temporada de Pasión de gavilanes y, por alguna razón, también me dieron por muerto”.
Lejos de cualquier escenario de preocupación, el actor ratificó que su agenda laboral continúa activa y que se encuentra preparando nuevos compromisos artísticos en el país. “Yo sé que ustedes me aman, me quieren, y yo amo profundamente a todos mis seguidores y a todos mis amigos. Estoy bien, gracias a Dios, y preparando cosas magníficas para el teatro, para el cine y para la televisión”, añadió.
Entre sus planes inmediatos, confirmó que se trasladará a la ciudad de Barranquilla para iniciar el rodaje de la que será su tercera producción cinematográfica en lo que va del año, demostrando su plena vigencia en la industria audiovisual del país. “Así que hay Jorge Cao para rato, con el favor de Dios”, concluyó.
Nacido en Caibarién, Cuba, el 2 de enero de 1944, Jorge Cao se radicó en Colombia en 1994, país donde consolidó una de las trayectorias más respetadas y polifacéticas de la televisión, el cine y el teatro nacional.
A lo largo de más de 50 años de carrera artística, ha formado parte de producciones emblemáticas de la televisión colombiana como La mujer del presidente, La venganza, El último matrimonio feliz, A corazón abierto y La ley del corazón 2. Sin duda, uno de los personajes con mayor arraigo en la memoria colectiva de América Latina es el de don Martín Acevedo, el astuto y entrañable abuelo de las hermanas Elizondo en la telenovela Pasión de gavilanes, papel que le otorgó a Jorge Cao un reconocimiento internacional sostenido a lo largo de las décadas.