Aida Victoria Merlano causó sensación con su participación en la Mansión VIP, donde compartió con otras celebridades del mundo digital. Su paso por el proyecto generó reacciones, precisamente entre quienes la apoyaron o criticaron.
No obstante, tras volver a la realidad, contó a sus seguidores que su expareja, Juan David Tejada, solicitó una visita del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar con el propósito de verificar que su hijo estuviera creciendo en condiciones adecuadas y dentro de un entorno seguro.
De acuerdo con lo explicado por las funcionarias que llegaron hasta su vivienda, el hombre habría manifestado preocupación por el bienestar del menor debido a que la creadora de contenido permaneció fuera del país durante aproximadamente un mes.
No obstante, según relató la empresaria, todos los requerimientos realizados por la entidad fueron atendidos satisfactoriamente. Tanto ella como las dos niñeras que trabajan en el cuidado del niño presentaron evidencias relacionadas con el estado y las condiciones de los espacios donde el menor desarrolla su rutina diaria.
Ante esta polémica, el Agropecuario utilizó su cuenta de Instagram para responder a lo sucedido y explicar las razones de esta decisión. A través de un comunicado oficial, expresó el motivo de esta acción legal, centrándose en que fue una medida tomada por su hijo.
“Como padre, siento la necesidad de aclarar públicamente que la acción de tutela presentada jamás tuvo la intención de atacar a nadie ni de convertir una situación familiar en un espectáculo mediático.
“La única razón por la que acudí a la justicia fue para ejercer legítimamente mi derecho como padre a cuidar, acompañar y compartir con mi hijo cuando su madre no podía hacerlo, sin restricciones injustificadas ni condiciones impuestas por terceros.
“No quería continuar supeditado a decisiones de empleados o personas ajenas a nuestra relación paterno-filial, quienes determinaban bajo qué condiciones podía compartir con mi propio hijo, limitando el tiempo de convivencia y exigiendo que los encuentros se realizaran únicamente en establecimientos públicos, pese a no existir en mi contra ninguna restricción legal, judicial o administrativa que justificara dichas medidas”, agregó.
Juan David plasmó que su incomodidad iba de la mano con el hecho de que Aida Victoria no le hubiera dejado a Emiliano a su cuidado, pues prefirió que Diego Camacho, su mejor amigo, se quedara con él.
“Considero profundamente injusto que, existiendo de mi parte toda la disposición, estabilidad, capacidad y compromiso para proteger y acompañar a mi hijo, se optara por dejarlo al cuidado de un tercero ajeno a su núcleo familiar, como lo es el señor Diego Camacho, amigo de su madre, en lugar de permitirle permanecer conmigo, que soy su padre y tengo derechos y deberes irrenunciables frente a su crianza, formación y bienestar emocional”, concluyó.
El hombre pidió prudencia con respecto a la imagen y la historia del niño, asegurando que no buscaba que estos los asuntos pasaran a un escenario mediático.