La industria del entretenimiento internacional se encuentra conmocionada tras las recientes declaraciones de la actriz y modelo australiana Ruby Rose, quien acusó formalmente a la superestrella del pop Katy Perry de una presunta agresión sexual ocurrida hace más de 20 años. Las autoridades australianas han confirmado el inicio de una investigación preliminar para determinar la veracidad de los hechos denunciados por la protagonista de Orange is the New Black.
El pasado domingo 12 de abril de 2026, a través de la plataforma Threads, Ruby Rose rompió el silencio en respuesta a una publicación sobre la asistencia de Perry al festival Coachella. En un relato detallado, Rose afirmó que el incidente tuvo lugar en la discoteca Spice Market, en Melbourne, alrededor del año 2010, cuando ambas tenían poco más de 20 años.
Según el testimonio de Rose, la agresión consistió en un contacto físico no consentido de naturaleza sexual. La actriz describió la situación como un momento de vulnerabilidad en el que, asegura, se encontraba descansando para evitar la interacción con la cantante. “Me ha costado casi dos décadas decir esto públicamente”, manifestó Rose, añadiendo que el impacto del trauma y las dinámicas de género entre mujeres dificultaron su denuncia en años anteriores.
La reacción del entorno de la intérprete de ‘Roar’ no se hizo esperar. Un representante de Katy Perry emitió un comunicado, difundido inicialmente por medios como Variety, en el que califica las acusaciones de “categóricamente falsas”.
“Las afirmaciones que Ruby Rose está difundiendo no solo son falsas, sino que son mentiras peligrosas e irresponsables. La Sra. Rose tiene un historial documentado de formular graves acusaciones públicas que han sido negadas repetidamente por los implicados”, reza el comunicado oficial.
Por su parte, Perry ha mantenido en el pasado una postura de no alimentar rumores mediáticos. En declaraciones previas a The Guardian ante otros señalamientos, la artista sostuvo: “Vivimos en un mundo donde cualquiera puede decir cualquier cosa... No quiero contribuir al ruido, quiero contribuir a la verdad”.
A pesar de la negativa rotunda de la cantante, la Policía del Estado de Victoria, en Australia, confirmó que se ha abierto un expediente para investigar el caso tras la denuncia formal de Rose. La actriz reveló que ha contactado a las autoridades locales, consciente de que los delitos podrían haber prescrito debido al tiempo transcurrido, pero enfatizó su deseo de dejar constancia del proceso.
Este no es el primer señalamiento que enfrenta Perry. En 2019, el modelo Josh Kloss (protagonista del video de ‘Teenage Dream’) y la presentadora georgiana Tina Kandelaki también acusaron a la cantante de comportamientos inapropiados en eventos públicos. En su momento, dichas acusaciones no trascendieron al ámbito judicial, pero hoy resurgen ante la opinión pública en un contexto de mayor exigencia de rendición de cuentas para las figuras globales.
La noticia ha generado una polarización extrema en redes. Mientras los seguidores de Rose destacan su valentía por hablar sobre la agresión sexual entre mujeres, los KatyCats (fandom de la cantante) defienden la presunción de inocencia de la artista y cuestionan la temporalidad de la denuncia.
Rose justificó su silencio previo alegando que Perry “aceptó ayudarla a obtener su visa estadounidense”, lo que habría creado un conflicto de intereses y temor a represalias profesionales en su momento. Hasta ahora, las autoridades no han entregado conclusiones oficiales sobre la investigación en curso en Melbourne.