Entre las ciudades afectadas por el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto en Colombia está Pereira, capital de Risaralda, donde la emergencia dejó graves daños materiales, víctimas mortales y personas que aún son buscadas por sus familiares y los equipos de rescate.
En medio de la tragedia han surgido historias que han conmovido al país, entre ellas la de Viviana Gil y su hijo, Jerónimo, quienes lograron sobrevivir al colapso del edificio en el que habían vivido durante 16 años.
En conversación con el diario El Tiempo, el joven contó que fue el primero en sentir el movimiento. Al principio pensó que se trataba de un temblor habitual, pero rápidamente se dio cuenta de que la situación era diferente por la intensidad del movimiento y los gritos de su madre.
Ante el peligro, reaccionó por instinto. Tomó su celular y corrió hasta la habitación para acompañar a Viviana. Poco después, parte de la estructura cedió y el apartamento quedó completamente destruido.
Jerónimo considera que haber reaccionado de inmediato fue clave para salvar su vida, pues de no haberse desplazado a tiempo, el techo habría caído directamente sobre él.
Mientras permanecían atrapados, la angustia aumentaba. Los organismos de rescate no encontraban inicialmente señales de vida entre los escombros. Sin embargo, un vecino insistió en que ambos seguían con vida, pues poco antes el joven había logrado recuperar la señal de su teléfono y enviarle un mensaje para avisarle que estaban atrapados.
Además, madre e hijo utilizaron pitos y una camisa para llamar la atención de los equipos de emergencia y hacerles saber que permanecían en el lugar.
Después de varias horas, los bomberos finalmente lograron ubicarlos y rescatarlos de las ruinas del noveno piso, donde habían quedado.
Aunque sobrevivieron con algunos golpes y moretones, ninguno sufrió heridas de gravedad. Sin embargo, la emergencia los dejó prácticamente sin pertenencias y ahora enfrentan el reto de comenzar de nuevo, recuperar sus documentos y encontrar un lugar donde puedan vivir.
A pesar de las pérdidas, Viviana y Jerónimo aseguran que lo más importante es que lograron salir con vida de una situación que pudo terminar en tragedia.