La noche en la que la música se apoderó de Copacabana quedó marcada como uno de los momentos más impactantes del entretenimiento mundial. Lo ocurrido en Río de Janeiro el pasado 2 de mayo trascendió el formato tradicional de un concierto y se convirtió en un fenómeno cultural, con la playa convertida en un gigantesco escenario y millones de asistentes vibrando al mismo ritmo.
El show de Shakira, realizado como parte de su gira Las mujeres ya no lloran world tour, reunió a más de dos millones de personas en la reconocida zona costera, estableciendo un nuevo récord histórico de asistencia. La convocatoria superó incluso eventos recientes protagonizados por Madonna en 2024 y Lady Gaga en 2025.
Desde las primeras horas del día, la ciudad vivió una transformación total al recibir fanáticos llegados desde distintos puntos de América Latina, Europa y Estados Unidos. El impacto económico también fue notable, ya que el evento habría generado cerca de 800 millones de reales —unos 160 millones de dólares— para la economía local, superando ampliamente los registros alcanzados por otros espectáculos masivos realizados en la ciudad.
Sin embargo, detrás de este épico momento que logró la barranquillera, las miradas se posaron en información que salió a la luz, relacionada con un instante angustiante que pasó la celebridad antes de subir al escenario.
De acuerdo con información que salió a la luz, Shakira se demoró un poco en aparecer ante su público de Copacabana, debido a un tema personal que la estaba afectando. A pesar de que cumplió con la cita musical, todo indica que la estrella lidió con una noticia compleja.
Según se conoció, William Mebarak, su padre, habría tenido una recaída de salud, lo cual angustió a la celebridad y la llevó a atender el asunto, intentando que todo estuviera bajo control.
De acuerdo con lo que pudo confirmar ¡Hola!, el progenitor de Shakira, a sus 94 años, sufrió una isquemia en la mañana del sábado, por lo que fue internado en UCI. El proceso de recuperación fue satisfactorio, y 24 horas después, salió de esta zona a una planta para estar en revisión.
La artista tuvo que tomar la dura decisión de seguir adelante con el concierto, pese a que en su mente estaba la preocupación por la salud de su padre.