La empresaria y creadora de contenido Manuela Gómez, reconocida por su reciente participación en La casa de los famosos Colombia y su debut en Protagonistas de Nuestra Tele, ofreció declaraciones sobre los costos personales de la fama.
En una entrevista reciente, Gómez habló de su relación sentimental con Edwin Garrido como una decisión de la cual se arrepiente profundamente debido al impacto negativo que generó en su núcleo familiar.
Protagonistas de Novela fue emitido por primera vez en 2002. En esta versión, los concursantes competían específicamente por un contrato como actores en una telenovela del canal.
Para el 2010, el programa regresó con un formato renovado y un nuevo nombre: Protagonistas de Nuestra Tele, que, entre sus cambios más notables, tenía por objetivo buscar figuras integrales para la televisión, incluyendo presentadores y personalidades mediáticas.
Una de las figuras emblemáticas de la versión de 2012 fue Manuela Gómez, quien entonces se consolidó como una de las participantes más mediáticas, en gran medida por su alianza y romance con el barranquillero Edwin Garrido.
Recientemente, en el pódcast Trapitos al sol, Gómez reflexionó sobre la madurez que ha adquirido y cómo el manejo de sus palabras en televisión nacional ha evolucionado.
“Me arrepiento de muchas cosas, quizás en Protagonistas, de cómo dije las cosas, sin pensar si iba a herir a alguien. Ahora soy mucho más medida porque sé el poder que tienen las palabras”, afirmó durante la entrevista.
Uno de los puntos más reveladores de la entrevista fue cuando la empresaria admitió que el romance no nació necesariamente de una atracción genuina, sino de un cálculo para asegurar su permanencia en el concurso.
Según las declaraciones de la exparticipante, su percepción dentro de la competencia era de vulnerabilidad frente al resto de sus compañeros.
“Yo tenía que sobrevivir en el reality. Yo presentía que me iban a votar todos para eliminarme la primera semana… Entonces, obviamente, el macho alfa, el musculoso, el que lideraba toda esa manada, ese fue”, explicó Gómez.
La exconcursante describió el vínculo como una “estrategia de juego” que le permitió sentirse protegida bajo la figura de ser “la mujer del líder”. Aunque admitió que el “efecto encierro” llegó a generar sentimientos temporales, la realidad fuera de las cámaras fue radicalmente distinta.
La contundencia de sus palabras se centró en la ruptura inmediata del vínculo tras la finalización del programa.
De acuerdo con su testimonio, la relación no trascendió ni un solo día fuera del set de grabación: “Se acabó la gala y al otro día yo ya no sabía quién era él; nunca jamás volví a saber de él desde esa noche”.
Más allá de la ruptura del romance, lo que hoy lamenta Gómez es el dolor causado a su círculo íntimo. Según expuso, las situaciones proyectadas en pantalla afectaron la estabilidad emocional de su madre y su familia.
Esta revelación surge en un momento de vulnerabilidad para la influencer, quien recientemente salió de La casa de los famosos bajo la modalidad “camión de la mudanza”, un giro del programa que marcó su salida definitiva del reality.