El segundo episodio de la nueva temporada de Yo Me Llamo, programa de imitación musical emitido por Caracol Televisión, dejó una combinación de recuerdos de la farándula internacional. La jornada estuvo marcada por las revelaciones personales de Amparo Grisales sobre su pasado con el cantante puertorriqueño Chayanne, así como por la participación de imitadores que generaron posturas encontradas entre los jurados.
La jurado de la competencia compartió con la audiencia y sus compañeros de mesa detalles sobre el vínculo cercano que mantuvo con el artista puertorriqueño años atrás, así como las razones por las cuales declinó la posibilidad de un romance en aquel momento.
De acuerdo con lo expresado por la propia actriz durante la transmisión del programa, el acercamiento con Chayanne ocurrió cuando ambos coincidieron en una etapa próspera de sus respectivas carreras artísticas. Grisales confesó que, en su momento, existió una fuerte química mutua, aunque la diferencia de edad influyó decididamente en su elección final.
“Cuando yo lo conocí, fue la locura: besitos fueron, besitos vinieron, pero yo tenía 37 y él tenía, creo, 26 o 27. Entonces en esa época, pues uno los ve como muy chiquitos”, declaró la jurado en el plató de televisión.
Asimismo, la ‘Diva de Colombia’ comentó entre risas que en la actualidad se arrepiente de no haber aceptado los coqueteos del intérprete de Torero, un hecho sobre el cual sus amigas aún le hacen bromas. Ante los comentarios de sus compañeros, quienes le sugirieron de forma jocosa que aún podría darse una oportunidad con el puertorriqueño, Grisales enfatizó de manera tajante y respetuosa que el artista ya se encuentra felizmente casado.
Esta edición del concurso no solo trajo consigo anécdotas de sus protagonistas, sino también novedades en la mesa. Junto al maestro César Escola y a Amparo Grisales, esta temporada incorporó al cantante de música vallenata Elder Dayán Díaz (hijo de Diomedes Díaz) y la participación inédita del personaje Aurelio Cheveroni, quienes evalúan a los aspirantes a “doble perfecto” tanto en la versión de adultos como en Yo Me Llamo Mini.
El segundo capítulo también estuvo marcado por debates técnicos. Un imitador de Maluma dividió las opiniones del jurado al lograr clasificar con un resultado ajustado de 3-1 a pesar de las duras observaciones sobre su voz formuladas por Cheveroni y Escola, contando únicamente con el decidido respaldo inicial de Amparo Grisales, quien abogó por darle una oportunidad para perfeccionar su estilo.
Del mismo modo, la jornada contó con la pintoresca audición de un participante llegado desde el departamento del Chocó para personificar a Shakira, quien, si bien no avanzó en la competencia, fue reconocido por el jurado debido a su actitud y carisma en el escenario.