La creadora de contenido caleña Natalia Segura, conocida en redes sociales como La Segura, volvió a dirigirse a sus millones de seguidores para ofrecer un balance detallado sobre su estado de salud. En una reciente transmisión en sus redes sociales, la exparticipante de La casa de los famosos Colombia habló sobre las consecuencias físicas y emocionales que enfrenta debido al dolor crónico que padece desde hace más de una década.
“Básicamente, me choqué con el muro de la realidad de lo que está pasando y va a pasar con mi cuerpo”, expresó la influenciadora en sus redes donde detalló la actualización de su diagnóstico.
El origen de las complicaciones de salud de Natalia Segura se remonta a 2013, cuando fue víctima de un atentado con arma de fuego que le causó graves lesiones en la columna vertebral y la médula espinal. Aunque el pronóstico inicial comprometía seriamente su movilidad, la influenciadora logró volver a caminar tras un largo proceso de rehabilitación.
A ese antecedente de trauma físico se sumaron complicaciones posteriores derivadas de la presencia y posterior extracción de biopolímeros en la zona de los glúteos.
Con el propósito de mitigar las molestias recurrentes, Segura se ha sometido a múltiples procedimientos y cirugías a lo largo de los años, incluida la implantación de un neuroestimulador, una intervención orientada al manejo del dolor crónico que, según explicó la propia creadora de contenido, no ofreció los resultados esperados.
En su testimonio más reciente, de más de diez minutos de duración, la influenciadora explicó que, tras someterse a nuevas evaluaciones con especialistas, el dictamen médico reiteró que su condición no tiene una cura definitiva y que las molestias físicas persistirán de manera permanente.
“Ayer me desahuciaron otra vez. Me dijeron por enésima vez: ‘Tú vas a tener ese dolor crónico para toda tu vida’”, relató Segura, al aclarar que utiliza ese término para describir la ausencia de una solución quirúrgica o farmacológica definitiva, y no una enfermedad terminal.
La creadora enfatizó que el cuerpo médico actuó de forma transparente al presentarle la realidad de su cuadro clínico: “El médico no hizo nada malo, siento que me habló con la realidad. Han hecho absolutamente todo y nada ha servido”.
Segura también hizo referencia al impacto que este diagnóstico ha tenido en su salud mental, reconociendo que enfrentó un episodio anímico complejo al asimilar la permanencia de los síntomas.
“Después de ese proceso me descompuse emocional y mentalmente. Muchas veces estos dolores son invisibles para los ojos de la gente, porque a vos te ven grabando o riendo, pero no es fácil sobrevivir con un dolor tantos años”, afirmó.
Entre las secuelas que enfrenta actualmente se encuentra la espasticidad, así como molestias acumuladas en tendones y articulaciones asociadas al trauma primario. Para contrarrestar estos síntomas, la caleña indicó que está explorando alternativas complementarias como terapias de rehabilitación continua, yoga y acompañamiento psicológico.
“El dolor ya está. Hay que buscar maneras de mejorarlo, pero mi mente y mi parte emocional no pueden caer”, señaló, concluyendo con un mensaje de resiliencia dirigido a sus seguidores, con la promesa de mantenerse activa en sus proyectos personales mientras prioriza su bienestar físico.