Una nueva jornada en el escenario de Yo Me Llamo puso a prueba el nivel de preparación y la evolución de los concursantes que buscan convertirse en el doble exacto de sus ídolos musicales.
Durante el episodio transmitido en la noche por Caracol Televisión, el cuerpo de jurados conformado por la actriz Amparo Grisales, el maestro César Escola y el cantante vallenato Elder Dayán, centró sus observaciones en la precisión vocal, el parecido físico y la caracterización de los personajes, dejando ver marcadas diferencias de criterio en algunas de las presentaciones más esperadas.
En esta entrega, la atención se concentró principalmente en los desacuerdos del jurado frente a interpretaciones complejas y la persistencia de fallas en color de voz y dicción en varios participantes.
El momento más debatido de la noche estuvo protagonizado por la presentación de ‘Yo me llamo Mon Laferte’. La actuación de la concursante generó posturas encontradas entre los evaluadores.
Por un lado, Amparo Grisales sostuvo que a la imitación le hicieron falta elementos característicos para transmitir la intensidad expresiva de la cantautora chilena.
En contraste, Elder Dayán afirmó haber quedado conforme con la presentación, mientras que César Escola destacó el avance mostrado por la imitadora respecto a galas anteriores, dejando en evidencia las distintas prioridades que cada jurado aplica al medir la evolución en el escenario.
Otro de los puntos álgidos de la velada involucró al imitador de ‘Yo me llamo Yeison Jiménez’. A pesar de que Amparo Grisales reconoció el notable parecido físico que el concursante logró con el exponente de la música popular, fue enfática al señalar que la caracterización vocal no logró capturar el timbre distintivo del artista fallecido.
Una observación similar recibió el participante que personifica a ‘Yo me llamo Rocío Dúrcal’, a quien la llamada Diva de la televisión colombiana le indicó que, si bien la caracterización visual reflejaba a la cantante española, la interpretación careció de la proyección e identidad vocal necesarias.
Por su parte, la actuación de ‘Yo me llamo Maluma’ reabrió el debate sobre el manejo de la jerga y los matices regionales.
Durante la retroalimentación, Grisales enfatizó que al imitador le faltó mayor naturalidad en el acento paisa para lograr una réplica fiel del cantante urbano, sugiriéndole una preparación más rigurosa.
No todas las intervenciones del jurado se centraron en llamados de atención.
La gala también dejó reconocimientos a puestas en escena que lograron cumplir las expectativas técnicas y de entretenimiento. La presentación de ‘Yo me llamo Martín Elías’, quien interpretó el tema 10 razones para amarte, recibió comentarios positivos de Amparo Grisales y Elder Dayán.
Este último, debido a su vínculo familiar y musical con el legado vallenato, felicitó al participante por el respeto al montaje y le ofreció recomendaciones puntuales para continuar afinando los detalles de su interpretación.
De igual manera, ‘Yo me llamo Pastor López’ logró una respuesta favorable al poner a bailar a las presentadoras Melina Ramírez y Laura Acuña. César Escola valoró el desempeño vocal del participante, opinión compartida por Grisales, quien resaltó la energía lograda en tarima.