Paola Díaz, reconocida por su papel de ‘Sarita’ en la exitosa serie colombiana Vecinos, ha reconfigurado su presente profesional y personal tras radicarse en México hace 16 años. En una reciente entrevista, la actriz compartió cómo equilibró su rol familiar con su faceta como mánager y su adopción de prácticas espirituales ligadas a la naturaleza.
La salida de Paola Díaz de las pantallas nacionales no fue producto del azar o del retiro profesional, sino de una decisión de vida centrada en su hogar. Según relató la propia actriz en una entrevista para el programa La Red, su traslado a México se dio tras contraer matrimonio y ante el traslado laboral de su pareja. “Me fui porque me casé y a esta persona la trasladaron. Fue una oportunidad increíble para mí; era la primera vez que iba a construir un hogar más estable”, afirmó Díaz.
En aquel momento, la actriz enfrentaba retos familiares significativos, incluyendo el cuidado de sus hijos pequeños y una condición de salud compleja en su hija mayor, diagnosticada con una enfermedad autoinmune, artritis reumatoide sistémica. Durante sus primeros dos años en territorio mexicano, Díaz se dedicó exclusivamente a la consolidación de su entorno doméstico y al bienestar de sus hijos, un periodo que describe como fundamental para su estructura familiar actual.
Tras la etapa inicial de adaptación, Paola Díaz retomó su carrera artística participando en producciones mexicanas de renombre como El señor Ávila y El vestido de la novia. No obstante, su trayectoria tomó un nuevo rumbo al incursionar en el ámbito de la representación de talentos.
En su rol como mánager de actores, Díaz ha experimentado la complejidad de gestionar carreras ajenas. Según sus declaraciones, esta labor ha resultado ser, en ocasiones, más demandante que la actuación misma. “Es complicado y gratificante entender la psiquis de lo que somos nosotros. Entender sus ilusiones, sus sueños y la frustración de por qué no se gana un casting”, explicó. La actriz utiliza su experiencia previa frente a las cámaras para asesorar de forma estratégica a sus representados, ayudándoles a entender que la selección en la industria audiovisual depende de múltiples factores externos y no siempre de una valoración personal.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de su nueva vida es su definición como “bruja”. Lejos de los estigmas o las representaciones de la cultura popular, Díaz aclara que para ella se trata de un estilo de vida y no de una afiliación religiosa.
“La sola palabra hace cortocircuito en mucha gente. Esto es un estilo de vida que yo adopté... es un respeto por lo que siente; está vivo y palpita; entendemos que todo vibra y tiene energía”, señaló la actriz. Bajo esta perspectiva, sus prácticas se centran en el manejo energético y el uso de la herbolaria y rocas.
A pesar de llevar más de una década fuera del país, la actriz mantiene un vínculo estrecho con Colombia, visitando frecuentemente ciudades como Cali. Actualmente, combina su estabilidad familiar en México con la búsqueda de oportunidades para nuevos talentos, integrando su visión artística con una filosofía de vida que prioriza el bienestar energético.
Aunque los televidentes colombianos continúan viéndola cada noche en las repeticiones de Vecinos, Paola Díaz asegura sentirse agradecida por la evolución que ha tenido fuera de los sets de grabación tradicionales de su país natal.