Paola Jara y Jessi Uribe han despertado nuevamente el interés de sus seguidores al compartir detalles de una etapa que marcó un cambio importante en su vida familiar. Después de varios años juntos y de cumplir su tercer aniversario de bodas, los cantantes de música popular sorprendieron con el anuncio de que se convertirían en padres, una posibilidad que tiempo atrás no figuraba entre sus prioridades.

“Tienen 24 horas para irse”: las fuertes amenazas contra la familia de Luis Alfonso por las que un exoficial de la Policía está en la cárcel

La pareja decidió hacer partícipe al público de este proceso y, mediante sus redes sociales, compartió algunos de los momentos más especiales del embarazo de la cantante popular, así como la llegada de Emilia, su primera hija en común. Mientras que para la artista se trata de su primera experiencia como madre, el intérprete ya había vivido la paternidad con sus cuatro hijos, fruto de su anterior relación con Sandra Barrios.

De hecho, en una reciente entrevista con Eva Rey, para Me Vale, la pareja decidió abrir su corazón con respecto a la paternidad, los proyectos juntos y las experiencias que han atravesado desde que decidieron darse el “sí”.

En la charla, los famosos fueron interrogados sobre cómo era la relación de Jara con los hijos mayores del santandereano, recibiendo una respuesta sincera y clara.

Jessi Uribe y Paola Jara posan juntos. Foto: Instagram @paolajarapj

“Yo creo que los niños son muy tranquilos”, dijo la paisa, a lo que su esposo agregó: “Son niños, no molestan”.

Eva Rey quiso saber si los menores habían sido agradables y dados con esta relación, a lo que la cantante fue espontánea y mencionó que sabía el lugar que tenía.

“Obviamente creo que trato de ser respetuosa... finalmente yo no soy la mamá. Jessi es el papá”, dijo.

Paola Jara cantante colombiana. Foto: Instagram: @paolajarapj

Al concluir el tema, Paola fue reiterativa en que los cuatro niños estaban muy bien con ella, compartiendo y disfrutando cuando se veían. De hecho, mencionó que en algún punto se quiso meter de más, pero comprendió que esto no le correspondía.

“En algún momento traté quizás como de meterme más de lo que debía, pero entendí que no es mi responsabilidad. El hecho de que no vivimos en la misma ciudad, hace que no estemos todo el tiempo. Cuando compartimos nos la pasamos muy bien, los niños son muy lindos, son muy tranquilos... supercalmados, no dan qué hacer, la verdad”, finalizó.