La toma de posesión de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030 dejó pasajes enfocados tanto en la agenda política como en el protocolo institucional. Tras tomar juramento ante el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, y recibir la banda presidencial, el vestuario elegido por el nuevo mandatario se convirtió en un tema destacado dentro del ámbito del diseño y la cultura nacional.
De La Espriella lució un traje formal de corte clásico en tono azul oscuro, acompañado por una corbata a juego y una camisa confeccionada a la medida.
Más allá del rigor estilístico exigido por la etiqueta ceremonial, el atuendo captó la atención pública luego de que se confirmara que la elaboración del diseño estuvo a cargo de la firma colombiana Arturo Calle, marcando un hito en la visibilidad de la confección nacional durante actos de alta relevancia política.
Según declaraciones entregadas a la prensa a su llegada al evento por el empresario Arturo Calle, el proceso de confección implicó un trabajo coordinado entre la sede central en Bogotá y la residencia de De La Espriella en Barranquilla. Representantes del equipo de diseño y el gerente de la planta de producción viajaron en tres ocasiones a la capital del Atlántico para definir especificaciones técnicas de la prenda.
Entre los requerimientos señalados por la firma, se destacó la precisión solicitada en las proporciones de la camisa. Calle explicó que el mandatario solicitó un ajuste específico en las medidas del cuello, donde se requería un ancho exacto de 7 centímetros en lugar del estándar de 7,8 centímetros de la prenda base.
El empresario confirmó además que la vestimenta pertenece a la línea de alta gama denominada Arthur Street y resaltó el giro del mandatario en su preferencia textil.
“Él tenía un gran sastre en Italia y decidió apostarle a la industria nacional”, afirmó Calle, añadiendo que la misma marca estuvo a cargo del atuendo del vicepresidente y de otros integrantes del gabinete.
La primera dama de la Nación también captó las miradas de los especialistas en moda al lucir un conjunto diseñado por la barranquillera Silvia Tcherassi, una de las figuras con mayor proyección internacional en el diseño de modas del país.
La inclusión de estas firmas tradicionales de producción masiva y de alta costura local en el escenario de la posesión proyecta un mensaje de respaldo al sector de la confección y el diseño en Colombia.