Sofía Petro suele convertirse en tema de conversación en redes sociales y recientemente volvió a hacerlo al publicar un video en TikTok en el que aparece bailando. Este clip lo acompañó con un mensaje que rápidamente causó diferentes tipos de reacciones entre sus seguidores y varios internautas.
La hija del expresidente Gustavo Petro escribió: “Abrazando fuerte la anti-morronguería en estos tiempos donde nos quieren quietas, calladas y acatando. Hola, reinas, vamos a bailar, a hacer ruido, a opinar y a ser libres, ¿cómo lo ven?”.
Para muchos, la palabra “antimorronguería” es desconocida. El término utilizado por Sofía hace referencia, en este contexto, al rechazo de la llamada “morronguería”, una expresión que se asocia con la doble moral, las apariencias y las actitudes que buscan imponer a las mujeres determinadas formas de comportarse, vestirse o expresarse frente a los demás.
Con esta publicación, Sofía convirtió un baile en una especie de declaración sobre la libertad femenina. Su mensaje plantea que las mujeres deberían poder disfrutar de su cuerpo, expresarse, opinar y mostrarse como quieran sin tener que ajustarse constantemente a expectativas sociales o al famoso “qué dirán”.
El video del baile, como suele ocurrir con los contenidos de Sofía Petro, no pasó desapercibido y los comentarios terminaron mostrando a personas divididas entre quienes apoyaron su postura y quienes cuestionaron su mensaje.
Varias mujeres celebraron que utilizara sus redes sociales para hablar de libertad y cuestionar los juicios que suelen recaer sobre ellas. Para ese grupo de seguidores, el video se convierte en una invitación a dejar atrás los prejuicios y ocupar los espacios públicos y digitales con más tranquilidad.
“Siempre rebeldes, siempre resistentes, siempre libres”; “Siempre rebelde, porque hoy tenemos derechos, pero mañana no sabemos”, se lee en los comentarios.
También aparecieron críticas, algunas relacionadas con su exposición pública y otras con su vínculo familiar y político. Por esta razón, su video hizo que un post sencillo terminara abriendo nuevamente una discusión sobre su figura.
Sin embargo, el centro del mensaje parece estar en una idea sencilla: no vivir condicionado por las expectativas de las demás personas.