La reconocida actriz antioqueña Angélica Blandón, protagonista de producciones icónicas como Las muñecas de la mafia y Tres milagros, ofreció una de sus entrevistas más personales hasta la fecha. En el pódcast La Habitación Invisible, Blandón profundizó en las dinámicas de poder, el acoso y el maltrato laboral que, según su relato, marcaron sus inicios en la televisión y moldearon su reputación frente a directores y colegas.

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Durante la conversación, Blandón enfatizó que su postura firme frente a las injusticias le ha valido una reputación de tener un “carácter fuerte” o ser “contestona”. Sin embargo, para la actriz, esto no es más que el ejercicio de no tolerar conductas que hoy considera obsoletas.

“Cuando yo empecé, veía cómo un director le gritaba al de sonido o a uno mismo. Había un maltrato laboral que ya no podemos tolerar”, afirmó la intérprete.

Blandón relató episodios de acoso y comentarios inapropiados que eran naturalizados en los sets de grabación años atrás. Recordó, a modo de ejemplo, una ocasión en la que un director interrogó a un grupo de actrices sobre el color de su ropa interior: “¿De qué color es tu tanga?”.

Mientras las demás respondieron, ella optó por la confrontación directa: “Yo siempre he sido muy contestona... le dije: ‘¿cómo las tiene tu abuelita mañana?’”. Para la actriz, estos comportamientos, que antes se pasaban por alto, hoy son inaceptables y deberían denunciarse.

Uno de los puntos más destacados por la actriz fue la inclusión de un “coordinador de intimidad” en escenas que involucran desnudez o contacto físico cercano.

Años atrás, según su testimonio, cuestionar el encuadre de una cámara o expresar incomodidad por la exposición de ciertas partes del cuerpo era recibido con hostilidad por parte de la producción: “Era como: ‘¿pero tú eres actriz o qué? Tú firmaste un contrato’”.

Blandón también se refirió a su participación en el género de las “narconovelas”, específicamente a través de su personaje ‘Brenda’ en Las muñecas de la mafia. Lejos de sentir rechazo por estas historias, la actriz explicó que estas producciones reflejan una realidad que ella misma vivió durante su infancia en Medellín.

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“Yo crecí en esa Medellín. Mi mejor amiga era hija de un ‘duro’ de Pablo Escobar... crecí con amigas a las que les mataron a sus papás”, confesó. No obstante, aclaró que su compromiso como creadora es dotar a estos personajes de profundidad y pedagogía. En el caso de Brenda, destacó su lucha por la educación y su resistencia a depender económicamente de figuras del narcotráfico, a pesar del entorno adverso.

Para la actriz, su trabajo tiene una función antropológica y de sanación social. Esto la ha llevado a diversificar su carrera, participando tanto en grandes éxitos comerciales como en proyectos comunitarios y series de alto impacto social, como las relacionadas con los “falsos positivos”.

Finalmente, Angélica Blandón resaltó el cambio de paradigma que vive el género femenino en el sector audiovisual. La actriz sostiene que las mujeres han dejado de ser meras “musas” o intérpretes de historias escritas por otros para asumir roles de liderazgo como directoras, productoras y escritoras. “Ya no es solo las que interpretan la historia, sino las que hacen la historia”.