La reconocida actriz antioqueña Luces Velásquez, célebre por interpretar a Bertha Muñoz en la icónica telenovela Yo soy Betty, la fea, compartió recientemente uno de los capítulos más privados y difíciles de su vida. En una entrevista, Velásquez relató la pérdida de tres bebés y el profundo impacto emocional que estos hechos tuvieron en su salud mental y en su carrera profesional.

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Durante su participación en el pódcast Las Menopáusicas, conducido por las periodistas Yolanda Ruiz y María Elvira Samper, la actriz relató los desafíos que enfrentó. El primer golpe ocurrió con su hija Simone, quien nació con una condición extremadamente inusual: un rabdomioma.

“Un rabdomioma es un tumor en el corazón. Es un caso en 10 millones; no hay ni estudios importantes”, explicó Velásquez en el pódcast.

A pesar de los esfuerzos médicos y de una intervención quirúrgica, la pequeña falleció 15 días después de nacer. Este hecho marcó el inicio de una etapa de duelo complejo que la actriz describe como una “depresión muy dura y profunda”.

Sin embargo, el proceso no terminó allí. Meses después, Velásquez volvió a quedar embarazada, pero a los ocho meses de gestación sufrió una placentitis séptica. Su hijo, a quien llamaría Matías, falleció antes de nacer. La actriz calificó los días posteriores al hallazgo médico como “los más macabros”, debido al trauma físico y psicológico de afrontar un parto sin vida.

El tercer episodio de pérdida ocurrió mientras la actriz ya formaba parte del elenco de la producción de Fernando Gaitán. Durante un viaje a Santa Marta, Luces Velásquez sufrió la reabsorción del feto, lo que la llevó a un punto de quiebre emocional en el que consideró desistir de su sueño de ser madre.

No obstante, la perseverancia y el apoyo de su esposo, el médico Jaime Lozada, permitieron un cuarto intento exitoso. Fue precisamente durante las grabaciones de Betty, la fea cuando la actriz logró llevar a término el embarazo de su hija Oriana.

Este hecho real obligó al libretista Fernando Gaitán a realizar ajustes creativos en la trama. Para no retirar a Bertha de la pantalla, Gaitán incluyó el embarazo en el guion, lo que permitió que la hija de la actriz en la vida real apareciera en la ficción. Además, se justificó el cambio físico de la actriz tras el parto mediante una subtrama en la que su personaje se sometía a una liposucción estética.

La superación de la depresión y el apoyo familiar

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Velásquez fue enfática en señalar que, aunque su esposo inicialmente no tenía la misma urgencia por ser padre, su apoyo fue el pilar que le permitió transitar la depresión. La actriz hizo un llamado implícito a hablar sobre la salud mental materna, un tema que suele quedar en la sombra debido al estigma social.

Hoy, Oriana Lozada tiene 25 años y es el testimonio vivo de una lucha que duró años. La historia de Luces Velásquez no solo resuena por su entrañable personaje, sino por poner sobre la mesa la realidad de miles de mujeres que enfrentan el duelo gestacional en silencio.