Brad Pitt habló públicamente sobre uno de los procesos personales más importantes que atravesó después de su separación de Angelina Jolie: alejarse del alcohol y buscar apoyo en un programa de Alcohólicos Anónimos (AA). Tras siete años de sobriedad, el actor confirmó en una entrevista con Esquire que volvió a consumir alcohol, aunque aseguró que ahora mantiene una relación más controlada con la bebida.

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Desde 2016, Pitt inició un proceso de recuperación que incluyó su participación durante aproximadamente 18 meses en reuniones de AA. Durante ese periodo, explicó que encontró un espacio para hablar de sus dificultades sin sentirse juzgado, algo que le resultaba complicado debido a la imposibilidad de mostrarse vulnerable frente a otras personas.

Durante sus años de recuperación también reconoció que en determinados momentos recurrió al consumo de sustancias para afrontar sus emociones y las circunstancias de su vida personal. Buscar ayuda representó entonces una forma de enfrentar dificultades que, según sus propias declaraciones, durante mucho tiempo había preferido mantener en privado.

El doble ganador del Óscar señaló que esos encuentros le permitieron comprender que había llegado a un punto en el que beber ya no le hacía bien. Aunque describió los siete años sin consumir alcohol como una etapa difícil, también reconoció que tuvo un impacto positivo tanto en él como en su círculo más cercano.

Brad Pitt ganó el Óscar a mejor actor de reparto en 2020. Foto: Getty Images

Tomar pero sin excesos

En su conversación con Esquire, Pitt explicó que decidió volver a beber, pero bajo límites estrictos. El protagonista de El club de la pelea y Fórmula 1 reconoció que en el pasado llegó a sobreestimar su capacidad para controlar el consumo, situación que terminó convirtiéndose en una adicción y dejó consecuencias importantes en su vida personal.

Ahora, el actor asegura que enfrenta el consumo desde una perspectiva distinta. Para él, una parte fundamental de este proceso consiste en reconocer sus propios límites y actuar de manera consciente frente a la bebida. En ese sentido, Pitt planteó que la recuperación no necesariamente debe entenderse como un camino lineal, sino como un proceso que implica conocer las propias dificultades y aprender a manejarlas.

El actor reconoció que es aficionado al vino y que puede tomar “unas cuantas (copas)”, aunque aseguró tener claro hasta dónde puede llegar: “No puedo tomar mucho; tengo que ser profesional al respecto”.

No obstante, su proceso de recuperación se ha visto eclipsado por otras situaciones, como la decisión de cuatro de sus seis hijos de quitarse su apellido de forma legal, además de la disputa en los tribunales que tiene con su exesposa por la propiedad de un viñedo en Francia.