El Gran Malecón del Mar es una realidad. Más de 14.200 personas recorrieron sus primeros dos kilómetros durante el fin de semana de apertura oficial. El registro, realizado por la Sala de Control de Distriseguridad, marca el comienzo de una nueva etapa para el borde costero de Cartagena, y llena de orgullo a quienes participaron en la construcción del proyecto y a las comunidades que empiezan a darle vida.
La obra conecta Playa Azul, en La Boquilla, con el Parque Lineal de Crespo. Su primera fase representó una inversión cercana a los 140.000 millones de pesos y habilitó senderos peatonales, ciclorruta, zonas verdes, espacios comerciales, parque para mascotas, área de calistenia y servicios para los visitantes.
Durante la inauguración, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, hizo un reconocimiento a las personas que intervinieron en el desarrollo de la primera etapa. “Quiero felicitar especialmente a la Alcaldía de Cartagena, al señor alcalde, a todo su equipo, a quienes participaron en la concepción y planeación del proyecto y a los ingenieros, arquitectos, constructores, interventores, técnicos y trabajadores que hicieron posible esta primera entrega”, expresó.
El mandatario también recordó que detrás de los dos kilómetros entregados hubo dificultades que debieron resolverse durante la ejecución y que muchas personas realizaron una tarea admirable. Según cifras de la Contraloría, 489 empleos directos se generaron durante la construcción del Malecón del Mar.
Pero la participación de la gente va más allá de la infraestructura. Por ejemplo, en La Boquilla se incorporaron una serie de actividades económicas y expresiones culturales, como el restaurante étnico La Matrona, ubicado en el primer kiosko de Playa Azul, donde ocho cocineras tradicionales ofrecen preparaciones de la gastronomía caribeña. El espacio busca reconocer los conocimientos culinarios transmitidos entre generaciones y abrir oportunidades laborales para las mujeres de la zona.
Durante la inauguración, el alcalde Dumek Turbay se refirió a ellas como portadoras de una memoria cultural: “Son mujeres que, de generación en generación, transmiten recetas, tradiciones e historias que siguen vivas en cada plato. Una memoria viva servida a la mesa”.
La presencia de estas cocineras se suma a un tejido comunitario que ya desarrolla iniciativas de turismo en La Boquilla, donde participan organizaciones como el Consejo Comunitario, la Junta de Acción Comunal y unidades productivas locales como Arriberos, La Cueva del Manglar – EMATUECOB y Ecotours La Boquilla, vinculadas a la Ruta Turística Comunitaria fortalecida por el Distrito.
Por otra parte, la Alcaldía sostuvo reuniones con actores de Playa Azul para revisar las condiciones de los prestadores de servicios turísticos y avanzar en acuerdos que permitieran mantener su actividad económica durante la ejecución del malecón. En esos encuentros participaron trabajadores y representantes de asociaciones que desarrollan actividades en la playa.
La gerente del Gran Malecón del Mar, Angélica Hernández Walker, explicó que la primera entrega busca que la ciudadanía se apropie del espacio y lo cuide: “Esta primera entrega es el resultado de un proyecto que busca conectar a Cartagena con su mar a través de espacios para caminar, montar bicicleta, hacer deporte, compartir en familia y disfrutar del paisaje. Cada componente responde a la necesidad de ofrecer un corredor organizado, con servicios y condiciones que permitan a las personas apropiarse de este lugar y cuidarlo”.
El alcalde Dumek Turbay destacó la participación ciudadana en la apertura del espacio. “Nos llena de satisfacción ver cómo los cartageneros están haciendo suyo el Gran Malecón del Mar. Esta obra la soñamos para la gente, para que las familias tuvieran un lugar donde caminar, hacer deporte, disfrutar del paisaje, compartir y reencontrarse con nuestro mar”, afirmó.
El proyecto integral contempla más de 59.000 metros cuadrados de zonas verdes, 5.174 metros lineales de senderos peatonales, 3.763 metros lineales de ciclorrutas y 14 plazoletas.
La primera entrega es apenas una parte de la intervención que continuará con la construcción del Mirador del Sol, proyectado para entregarse en marzo de 2027; además de la conexión hacia La Tenaza, avanzando de forma lineal con corredores, ciclovías, pistas de running y plazas; y finalmente, a partir de junio de 2027, se impulsará la fase final del proyecto (con recursos confirmados por la Nación) para los tramos de El Boquetillo, La Marina y Bocagrande.