Un fenómeno climático ha llamado la atención de los expertos, quienes empiezan a ver que el océano Pacífico vuelve a encender las alarmas a escala global sobre un evento que podría modificar el patrón del clima en varias zonas del mundo.
Los rumores sobre la llegada de un súper El Niño siguen en aumento, al asociarse con impactos como olas de calor prolongadas, así como lluvias extremas que podrían afectar directamente la economía de algunos países.
El meteorólogo Mauricio Saldivar contó en Meteored que la llegada del fenómeno de El Niño es inminente y con su arribo hay algunos riesgos concretos como crecidas de grandes ríos, precipitaciones en zonas agrícolas y eventos climáticos extremos.
Todo esto se desarrolla en un contexto mundial marcado por temperaturas sin precedentes, lo cual intensifica considerablemente sus impactos.
El fenómeno conocido como El Niño ocurre cuando los vientos alisios del Pacífico tropical pierden intensidad, lo que facilita el desplazamiento de aguas más cálidas hacia las costas americanas.
Esta variación provoca cambios en la circulación de la atmósfera y transforma la forma en que se reparten las precipitaciones y las temperaturas en distintas regiones del planeta. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), sus efectos alcanzan diversas regiones de América, Asia y Europa.
No obstante, cada episodio presenta niveles de intensidad distintos. Si bien algunos sectores prevén la llegada de un posible súper El Niño, Saldivar señala que todavía no existen pruebas concluyentes que permitan clasificarlo de esa manera.
En la actualidad, las estimaciones muestran un 61 % de probabilidad de que se forme El Niño, mientras que apenas un 25 % sugiere que podría adquirir una intensidad alta o muy alta.
En ese contexto, el experto Paul Roundy, de la Universidad Estatal de Nueva York, indicó que podría gestarse uno de los eventos más severos en más de cien años; sin embargo, por el momento, los modelos lo sitúan dentro de un nivel entre moderado y fuerte, distante de los episodios históricos de 1997-98 y 2015-16.
Para contar con un panorama más claro, será fundamental esperar hasta junio, cuando los modelos climáticos logren superar la denominada “barrera de predictibilidad”.
Ante este panorama, los expertos concuerdan en que es fundamental destinar recursos al desarrollo de sistemas de vigilancia y predicción, así como fortalecer la capacidad de respuesta anticipada frente a fenómenos extremos en los países que podrían verse afectados.
El súper El Niño puede influir en decenas de países, fácilmente más de 50, y en algunos eventos fuertes sus efectos se sienten en casi todo el planeta.
En América del Sur (como Colombia, Perú y Ecuador) se presentarán lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos, especialmente en zonas costeras.