Cinco presuntos integrantes de Los Lobos y de una facción de los Comandos de la Frontera, grupo disidente de las extintas Farc, fueron abatidos durante un operativo ejecutado en la provincia de Orellana, en el este de Ecuador. El hecho fue informado este viernes 2 de octubre por el Ministerio de Defensa ecuatoriano y difundido por medios de comunicación.
Según la información oficial, la operación estuvo dirigida contra estructuras que estarían relacionadas con la minería ilegal en la zona. El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, señaló que labores de inteligencia permitieron ubicar a los sospechosos y que ambos grupos habrían establecido una alianza criminal para operar en el sector.
El Ministerio de Defensa sostuvo que la extracción ilegal de oro constituye una fuente de financiación para diferentes actividades de estas organizaciones. Entre ellas mencionó las denominadas “vacunas”, término utilizado en varios territorios para referirse a extorsiones, además de otras acciones delictivas.
El Ministerio afirmó que la intervención buscaba afectar esa fuente de recursos y reducir la capacidad operativa de las estructuras. Las autoridades ecuatorianas identificaron a los cinco fallecidos como presuntos miembros de Los Lobos y de una facción de los Comandos de la Frontera, aunque la información difundida hasta el momento no incluye sus identidades.
El operativo contó con información del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que permitió localizar el punto donde se encontraban los sospechosos. El Ministerio de Defensa calificó a los integrantes de estas organizaciones como “terroristas” dentro del marco de la política de seguridad aplicada por Ecuador.
La presencia de los comandos de la frontera en territorio ecuatoriano ha sido objeto de investigaciones judiciales. La Fiscalía General del Estado señala que esta estructura, considerada una disidencia de las Farc, tendría operaciones en la frontera entre Colombia y Ecuador y ha sido investigada por delitos relacionados con tráfico de drogas, tráfico de armas y lavado de activos.
En 2025, trece procesados fueron sentenciados por delincuencia organizada y, en abril de 2026, una sala penal rechazó la apelación presentada por doce de ellos.
Los Lobos, por su parte, también han sido objeto de operaciones policiales. La Policía Nacional informó en septiembre sobre intervenciones contra una facción denominada “Invisibles”, vinculada con investigaciones por robo de vehículos, tenencia y porte de armas de fuego y receptación.
En otra operación realizada en Imbabura fueron detenidas 16 personas, entre ellas cuatro presuntos cabecillas relacionados con esta organización.
El nuevo operativo ocurre mientras Ecuador mantiene acciones contra la minería ilegal, una actividad con impactos ambientales en la Amazonía. Las autoridades señalan que la explotación clandestina de oro puede provocar deforestación y contaminación de ríos por sustancias como el mercurio.
El caso de Orellana vuelve a mostrar cómo las investigaciones de seguridad ecuatorianas relacionan a organizaciones criminales locales y grupos armados colombianos con economías ilegales que atraviesan la frontera.