Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá este viernes, 9 de octubre, y provocó el colapso de algunos edificios en el centro del país, sin que se reporten víctimas hasta ahora.
El sismo se registró a las 12:46 p. m. con epicentro a 10 km de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, en la zona del centro-sur del país, indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Una de las edificaciones parcialmente colapsadas es la casa del expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli.
“Afortunadamente solo son perdidas materiales”, dijo el ex mandatario en una publicación en Instagram, donde mostró los daños en su propiedad tras el terremoto.
Ricardo Martinelli, empresario y político panameño fue presidente de Panamá entre 2009 y 2014, periodo en el que impulsó grandes obras públicas.
Su trayectoria también ha estado marcada por controversias y procesos judiciales relacionados con corrupción y actualmente sigue siendo una figura influyente en la política panameña.
Después de publicar los daños en su casa, Martinelli envió un mensaje de apoyo y solidaridad con las familias afectadas.
El terremoto, sentido por alrededor de un minuto, sacudió Ciudad de Panamá, donde miles de personas salieron de los edificios.
Los sismos en la capital son inusuales y ocurren principalmente en la occidental provincia de Chiriquí, fronteriza con Costa Rica.
El terremoto se sintió en todo el país e incluso en la vecina Costa Rica. Según Néstor Luqué, director del Instituto de Geociencia de la Universidad de Panamá, se han registrado más de 90 réplicas, incluso de 6 grados.
El movimiento telúrico motivó una alerta de tsunami en el Pacífico oriental, según el USGS, pero luego fue desactivada.
Por otro lado, el ministro de Salud, Fernando Boyd, señaló que las provincias con más daños son Coclé, Los Santos y Herrera.
La localidad de Tonosí, en Los Santos, está incomunicada. “Estamos tratando de ver cómo se hace para llegar por aire, porque por tierra no se puede”, afirmó Boyd.
Los presidentes de Colombia, Abelardo de la Espriella; de Ecuador, Daniel Noboa; de Guatemala, Bernardo Arévalo; y otros gobiernos se solidarizaron con Panamá y se declararon dispuestos a enviar ayuda de ser necesaria.
El presidente de la República, José Raúl Mulino, solicitó a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, y a los organismos de seguridad que le informen continuamente de las consecuencias de los seísmos.
“Nadie está nunca preparado para este tipo de actividades, así que de aquí a mañana, pues nos llenaremos de más recursos (...) El desastre que estamos enfrentando es grande, no es nacional, en algunos lugares más que otros, pero lo más importante aquí es preservar la calma”, dijo.