El Gobierno colombiano anunció este jueves, 24 de septiembre, la ruptura formal de las relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, una decisión que, según precisó el Ministerio de Relaciones Exteriores, comenzó a regir desde el pasado 19 de septiembre.

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La determinación representa un giro en el vínculo bilateral entre los dos países, cuyas relaciones diplomáticas fueron establecidas el 28 de abril de 1975.

De acuerdo con la Cancillería, detrás de la medida están las nuevas prioridades que el Gobierno ha fijado en su política exterior, particularmente en asuntos relacionados con la seguridad nacional y hemisférica, y la lucha contra el crimen transnacional.

En su pronunciamiento, el Ejecutivo señaló que tuvo en consideración “presuntos vínculos del Gobierno de Irán con grupos terroristas internacionales y otros grupos narcoterroristas que amenazan la seguridad del país”.

Gobierno colombiano explicó las razones

La decisión también estuvo sustentada, según el Ministerio de Relaciones Exteriores, en las violaciones de derechos humanos que se le atribuyen al Gobierno iraní dentro de su territorio y en diferentes actuaciones relacionadas con la guerra en Medio Oriente.

Entre los argumentos mencionados por Colombia aparecen los ataques contra países que no hacen parte del conflicto en esa región, así como el bloqueo al estrecho de Ormuz.

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El Gobierno también cuestionó lo que calificó como una obstrucción a las autoridades del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para verificar el alcance del programa nuclear iraní.

Para la Cancillería, el conjunto de esas circunstancias terminó afectando la confianza que existía entre el Gobierno de Colombia y el Gobierno de la República Islámica de Irán.

Relaciones consulares se mantienen

El Ministerio de Relaciones Exteriores hizo, sin embargo, una precisión clave: la ruptura de las relaciones diplomáticas no significa que se terminen las relaciones consulares entre ambos países.

La Cancillería sustentó esta distinción en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963.

Tras la determinación adoptada por el Gobierno, será la Dirección de Protocolo la encargada de comunicar a las autoridades iraníes el procedimiento que deberá seguirse.

“La defensa de la soberanía nacional constituye un eje irrenunciable de la política exterior colombiana”, señaló la Cancillería, que aseguró que la diplomacia del país continuará enfocada en la protección de las fronteras, el rechazo a la injerencia externa y la defensa de los intereses nacionales.