El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este miércoles, 24 de marzo, que el nuevo portaaviones destinado a reforzar las capacidades militares del país llevará por nombre “La France Libre” —Francia Libre— y se perfila como el mayor buque de guerra jamás construido en Europa.

La nave sustituirá al actual portaaviones francés, el Charles de Gaulle. Su nombre rinde homenaje al movimiento de resistencia liderado por el general Charles de Gaulle frente a la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

“Quería que nuestro futuro portaviones siguiera la estela del general De Gaulle. Su vida, su destino”, afirmó Macron durante una visita a un astillero en Indret, en el oeste del país.

El proyecto, denominado oficialmente Porte-Avions Nouvelle Génération (PA-NG), es considerado el programa naval más ambicioso de Europa. Con esta iniciativa, Francia busca mantenerse entre las pocas naciones que operan portaaviones de propulsión nuclear, junto a Estados Unidos y China.

Portaviones Charles de Gaulle. Foto: Gamma-Rapho via Getty Images

Además, el proyecto se enmarca en la apuesta de Macron por fortalecer la llamada soberanía estratégica europea, con el objetivo de reducir la dependencia militar del continente frente a Estados Unidos.

En esa misma línea, el pasado 2 de marzo, el mandatario anunció un aumento en el número de ojivas nucleares de Francia, al considerar que “una modernización de nuestro arsenal es esencial”.

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La declaración se produjo desde la base de submarinos nucleares de Île Longue, donde subrayó el papel del arsenal atómico en la protección del continente europeo.

El futuro buque tendrá un desplazamiento cercano a las 80.000 toneladas y una eslora de 310 metros, lo que lo convertirá en el mayor navío militar construido en Europa, casi duplicando el tamaño del Charles de Gaulle.

Avión de combate Rafale Foto: NurPhoto via Getty Images

Además, contará con capacidad para operar cerca de 40 aeronaves, entre ellas cazas Dassault Rafale, modelos como el F-35B, helicópteros NH90, drones y el futuro sistema aéreo de combate europeo.

Se prevé que entre en operación hacia 2038, con una inversión superior a 10.000 millones de euros, lo que refleja no solo una apuesta por el fortalecimiento de la defensa francesa, sino también un impulso estratégico para la industria naval y la innovación tecnológica en Europa.

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En paralelo, Francia ha avanzado en negociaciones con Estados Unidos para adquirir sistemas electromagnéticos de lanzamiento y recuperación de aeronaves, como el EMALS y el AAG, suministrados por la empresa General Atomics. Según lo confirmado, el portaaviones contará con tres catapultas electromagnéticas de este tipo.

El sistema EMALS ya se encuentra operativo en el portaaviones de la Marina de Estados Unidos, el USS Gerald R. Ford. No obstante, su implementación inicial estuvo marcada por retrasos y varios años de ajustes técnicos antes de alcanzar plena operatividad.