María Elvira Salazar, destacada congresista republicana de Estados Unidos por el distrito 27 de Florida, se pronunció este domingo sobre la segunda vuelta presidencial en Colombia.
En ese contexto, reiteró de manera firme su respaldo al candidato de oposición Abelardo de la Espriella, destacando su confianza en la propuesta política que este representa para el futuro del país.
Durante una reciente visita a Barranquilla, la representante federal por el Distrito 27 de Florida sostuvo que Colombia debe consolidar y fortalecer sus relaciones estratégicas con Washington.
Según explicó, una cooperación más estrecha entre ambos países resultaría fundamental para impulsar el crecimiento económico, reforzar la seguridad regional y atraer nuevas oportunidades de inversión que contribuyan al desarrollo sostenible de la nación.
“Todos queremos a Colombia y queremos que haya una Colombia próspera, una Colombia que esté llena de oportunidades”, señaló Salazar.
“Colombia no tiene que exportar coca; Colombia tiene que exportar minerales, madera, manufacturas. Tiene que tener seguridad y un futuro próspero”, aseveró.
Asimismo, Salazar expresó críticas hacia la gestión internacional del presidente Gustavo Petro y sostuvo que las relaciones entre Colombia y Estados Unidos podrían dar un giro importante bajo una nueva administración.
En ese sentido, señaló que un eventual cambio de gobierno permitiría fortalecer los canales de diálogo y cooperación entre ambas naciones.
“Los colombianos se merecen algo mejor. Se merecen un presidente que entre con la cabeza en alto, que sea respetado y que pueda sentarse en la Oficina Oval y hablar de tú a tú con el presidente de Estados Unidos”, manifestó.
“No toque la Constitución colombiana. La Constitución es sagrada. Colombia tiene una de las democracias más sólidas y fuertes del hemisferio occidental”, afirmó Salazar.
Al ser consultada sobre una eventual reacción de Washington ante un posible desconocimiento de los resultados electorales por parte del presidente Gustavo Petro, la congresista expresó su confianza en que dicho escenario no llegue a materializarse.
No obstante, advirtió que una situación de esa naturaleza podría generar importantes repercusiones diplomáticas y afectar las relaciones entre ambos países.
“Estados Unidos no va a reconocer unas elecciones sobre las que existan evidencias de manipulación”, sostuvo.