El Ministro del Poder Popular de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, sorprendió a cientos de seguidores chavistas que se concentraron en Caracas para exigir el levantamiento de sanciones por parte de EE. UU., habló sobre Delcy Rodríguez e hizo una petición directa a los asistentes a la manifestación.
“No caigamos en provocaciones de ningún tipo, sigamos adelante, acompañemos a la hermana Delcy (Rodríguez), confiemos plenamente en la capacidad, el trabajo y la consciencia de la compañera Delcy y del alto mando político que está con ella”, dijo Cabello en plena manifestación pública.
“Cuando el chavismo marcha, marcha en paz, en tranquilidad. Es fundamental para el futuro mantener la unidad revolucionaria de los partidos del Gran Polo Patriótico, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y de la clase trabajadora, de los hombres y mujeres que no descansan día y noche en cualquier rincón de la patria. Mantengamos la unidad de los movimientos sociales”, pidió el líder chavista.
Cabello aseguró que el trabajo principal de la oposición y de la derecha en Venezuela es “tratar de dividirlos” y agregó que “ellos saben que si van a una elección, nosotros les vamos a ganar las elecciones que vengan. Ellos saben que si van a la calle, nosotros estaremos en la calle”.
“Venezuela ha estado sometida a las más perversas sanciones económicas por el gobierno de los Estados Unidos, la Unión Europea y otros que se han creído que pueden sancionar a nuestro país; sin embargo, esas sanciones han tenido un efecto sobre la patria”, aseveró Cabello.
El alto directivo del Partido Socialista Unido de Venezuela, mencionó tanto a Maduro como a su esposa Cilia Flores, quienes desde el 3 de enero se encuentran detenidos en Estados Unidos, tras una operación sin precedentes realizada por el ejército estadounidense.
“Sabemos que más temprano que tarde los tendremos con nosotros, en sus mismas luchas, en las luchas por los trabajadores y las trabajadoras, por el pueblo humilde”, dijo.
Paralelo a esta manifestación, cientos de trabajadores y jubilados marcharon en Caracas para exigir un aumento de los salarios “de hambre” y las pensiones “de muerte”, congelados desde hace cuatro años y carcomidos por una crónica alza de precios.
El salario mínimo en Venezuela equivale actualmente a 28 centavos de dólar, mientras que la inflación anual supera el 600 %.
El último ajuste fue decretado en 2022 por Nicolás Maduro —depuesto el 3 de enero en una operación militar de Estados Unidos— y estableció un ingreso base de 28 dólares.
“¡Esto ya no es un salario!”, dijo a la AFP Pilar Navarro, pensionada de 72 años. “¿Qué va a hacer una con esta pensión que no alcanza para nada? Si no es por mi hijo que me ayuda, no podría comprar mis medicinas”.
Con información de AFP*