El presidente Donald Trump firmó orden ejecutiva que eximió a Rusia de sanciones y aranceles estadounidenses contra su sector energético aprobados por el Congreso.
El mandatario dio marcha atrás en las sanciones contra Moscú después de alcanzar un controvertido acuerdo con Vladímir Putin para que Rusia abastezca de diésel a los mercados estadounidense y mundial, a cambio de un alivio de las sanciones de Estados Unidos.
La Ley Lindsey Graham, que lleva el nombre del fallecido senador que impulsó el proyecto, faculta a Trump para imponer aranceles de hasta el 100 % a los principales compradores de petróleo y gas rusos.
“Tal como está descrito en la sección 4 de esta orden, dejo sin efecto la aplicación de tales sanciones, restricciones y derechos previstos en la Ley Graham”, señala la orden suscrita por Trump.
Por su parte, el jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo el sábado que la decisión del presidente Donald Trump consiste en una suspensión de 60 días para “analizar” sus repercusiones en la economía mundial.
“El presidente quiere tomar este periodo de 60 días para analizar en cierto modo qué significará imponer tanto sanciones como aranceles para la economía mundial, e incluso para la economía estadounidense”, declaró el secretario de Estado antes de iniciar una visita a Uzbekistán e India.
Rubio agregó que diversos conflictos estaban repercutiendo en los precios de la energía a nivel mundial, entre ellos la guerra de Estados Unidos contra Irán y los ataques a Arabia Saudita por parte de los hutíes de Yemen.
“Estos conflictos en todo el mundo están empezando a chocar entre sí y están teniendo un impacto no solo en los precios globales del petróleo y el diésel”, sino también en las economías, afirmó.
Legisladores estadounidenses de ambos partidos criticaron a Trump después de que firmara el viernes una orden ejecutiva que eximió a Rusia de las sanciones y aranceles que el Congreso impuso en septiembre.
Las medidas afectaban a funcionarios, oligarcas e instituciones financieras rusas, y otorgaban al presidente la facultad de sancionar a los principales compradores de petróleo y gas rusos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que la suspensión de sanciones “alienta” a Putin a continuar sus ataques contra Kiev y le ofrece “recompensas financieras”.