Estados Unidos dio un nuevo paso para flexibilizar las sanciones sobre Venezuela al autorizar, desde este 28 de septiembre, algunas operaciones comerciales con petróleo y productos derivados venezolanos, incluso cuando estén relacionados con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
La decisión permite que empresas estadounidenses puedan comprar, vender, transportar, almacenar y refinar petróleo venezolano, así como comercializar algunos productos petroquímicos. La medida también abre la puerta a que compañías de Estados Unidos participen en servicios relacionados con el transporte y el manejo de estos productos.
La autorización, emitida por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, representa un cambio importante en las condiciones para hacer negocios con el sector petrolero venezolano. Sin embargo, no significa que todas las sanciones contra Venezuela hayan sido eliminadas.
El gobierno estadounidense mantiene varias restricciones. Entre ellas, no se permiten las operaciones contempladas en esta licencia cuando estén relacionadas con personas o empresas de Cuba, Rusia, Irán o Corea del Norte. También existen limitaciones para determinadas compañías vinculadas con China.
La medida establece, además, reglas sobre la forma en que deben efectuarse algunos pagos y sobre los contratos entre las empresas involucradas. Es decir, aunque ahora existen más posibilidades para comerciar con el petróleo venezolano, las compañías estadounidenses deberán cumplir condiciones específicas.
El anuncio llega en un momento en que el petróleo continúa siendo uno de los principales productos de exportación de Venezuela y una fuente fundamental de ingresos para el país. La posibilidad de ampliar las operaciones con empresas estadounidenses podría facilitar la comercialización del crudo venezolano en mercados internacionales.
Para Estados Unidos, la autorización mantiene controles sobre las operaciones consideradas sensibles, mientras permite determinadas actividades comerciales con el sector petrolero venezolano.
Por medio de la nueva comunicación, el Departamento del Tesoro está permitiendo que empresas estadounidenses vuelvan a realizar más negocios con el petróleo de Venezuela, pero bajo ciertas reglas y con varios países y entidades todavía excluidos. La decisión, por tanto, flexibiliza las sanciones existentes, pero no supone su eliminación total.