El papa León XIV se volvió viral luego de protagonizar un insólito momento junto a un vehículo de la lujosa marca italiana Ferrari. El hecho ocurrió en Castel Gandolfo, un pueblo ubicado a unos 25 kilómetros al sureste de Roma, reconocido por albergar la histórica residencia de verano de los pontífices.
A las afueras de la residencia papal se encontraba uno de los modelos más avanzados y exclusivos de la marca italiana. Se trataba del Ferrari Luce EV, el vehículo más reciente presentado por la compañía.
El automóvil, de color blanco, estaba cubierto por una lona roja y, al momento de ser destapado, llamó de inmediato la atención del sumo pontífice.
“¿Es este el primer Ferrari de cuatro puertas?”, preguntó el papa al observar el vehículo, a lo que uno de los representantes de la marca respondió: “El primero de cinco asientos”.
El nuevo modelo ha causado un gran revuelo entre los aficionados al automovilismo y seguidores de la marca, ya que rompe con varias de las tradiciones que caracterizaron a Ferrari durante décadas. El Luce EV es el primer vehículo de la compañía en casi 80 años que no cuenta con un motor de combustión.
Además, tiene cuatro puertas y capacidad para cinco pasajeros, características que lo acercan más a un automóvil familiar que a uno de carreras, sello distintivo de la firma italiana.
El vehículo está compuesto por cuatro motores eléctricos y cuenta con prestaciones propias de un superdeportivo. La aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora se logra en apenas 2,5 segundos, mientras que alcanza los 200 kilómetros por hora en 6,8 segundos.
Su velocidad máxima es de 310 kilómetros por hora y la autonomía estimada se sitúa en 530 kilómetros, aunque la homologación definitiva todavía sigue en curso.
Durante el encuentro, el papa ingresó al asiento del conductor y posteriormente encendió el vehículo, mientras un representante de la marca le explicaba el funcionamiento de los distintos controles y botones ubicados en el volante.
Minutos después, el pontífice realizó un breve recorrido a bordo del lujoso automóvil, aparentemente conduciéndolo él mismo.
El momento quedó registrado en videos y fotografías que rápidamente se difundieron en redes sociales, donde miles de usuarios reaccionaron sorprendidos por la escena.
Al finalizar el encuentro, el papa posó junto al presidente de Ferrari, John Elkann, a un costado del vehículo. Como gesto de agradecimiento, la marca italiana también le obsequió el volante del automóvil.