Corea del Norte llevó a cabo una prueba de su sistema de lanzacohetes múltiples (MRLS) de “última generación”, informó el domingo la prensa estatal, un día después de que Seúl identificara el lanzamiento de alrededor de diez misiles balísticos.
El líder norcoreano Kim Jong-un supervisó la prueba el sábado, que “implicó doce lanzacohetes múltiples de ultraprecisión de 600 mm de calibre y dos compañías de artillería”, según informó la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA).
Kim dijo que el ejercicio daría a los enemigos de Pyongyang “dentro del radio de alcance de 420 kilómetros” una sensación de “inquietud”, así como “una profunda comprensión del poder destructivo del arma nuclear táctica”, agregó.
La KCNA comunicó el domingo que los “cohetes lanzados arrasaron el objetivo en una isla en el mar del Este de Corea, a unos 364,4 km de distancia, con un 100 % de precisión, demostrando una vez más la capacidad destructiva de su ataque concentrado y el valor militar del sistema”.
Imágenes divulgadas por KCNA mostraron el momento en que los cohetes volaban tras ser disparados por los lanzadores.
En otras fotos se ve a Kim y su hija Ju-ae al observar el lanzamiento a distancia, acompañados por militares.
Ju-ae ha sido señalada como la siguiente en la línea de sucesión del país ermitaño.
Kim elogió el MLRS como un “arma muy letal pero atractiva”.
El Estado Mayor Conjunto (JCS) de Corea del Sur dijo que había detectado múltiples lanzamientos el sábado desde el Norte hacia el mar del Este, también conocido como el mar de Japón.
La casa presidencial de Seúl condenó los lanzamientos como una “provocación que viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas” y urgió a Pyongyang a detener inmediatamente esas acciones.
Los lanzamientos se produjeron horas después de que el primer ministro surcoreano, Kim Min-seok, dijera que el presidente estadounidense Donald Trump considera que una reunión con el líder norcoreano sería “buena”.
Corea del Sur y Estados Unidos iniciaron el lunes maniobras militares conjuntas, en las que participarán hasta el 19 de marzo unos 18.000 soldados de ambos países.
La influyente hermana del líder norcoreano, Kim Yo-jong, advirtió el martes sobre las “terribles e inimaginables consecuencias” que podrían acarrear estos ejercicios militares anuales.
El Norte frustró recientemente además las esperanzas de un deshielo diplomático con Seúl, un aliado estrecho de Washington en temas de seguridad, al describir sus acercamientos como una “farsa torpe y engañosa”.