El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú declaró improcedentes las apelaciones presentadas por el candidato izquierdista, Roberto Sánchez, que pretendía invalidar los resultados de 1.751 mesas de votación en Lima y 647 ubicadas en Estados Unidos.
“El Pleno del JNE publicó en su portal institucional los resultados de la votación de los expedientes correspondientes a las apelaciones del partido Juntos por el Perú, vistos en audiencia pública (...) De esta forma, fueron declaradas infundadas las dos apelaciones que solicitaban la nulidad masiva de mesas de votación en Lima y América”, ha argumentado la organización en un comunicado oficial.
La resolución se adoptó después de que el órgano superior, el pleno del JNE, examinara las apelaciones remitidas por el Jurado Electoral Especial (JEE). Dichos recursos habían sido admitidos a trámite luego de que el partido político subsanara las deficiencias formales detectadas inicialmente.
Durante la sesión, los magistrados interrogaron a los abogados de Juntos por el Perú sobre los argumentos que sustentaban sus solicitudes de nulidad. El debate se enfocó principalmente en las presuntas irregularidades que el partido denunció en mesas de votación tanto de Lima como del exterior.
El pronunciamiento del JNE tiene carácter definitivo y, por tanto, se mantiene la validez de las mesas, con el proceso de oficialización de los resultados de la segunda vuelta a punto de finalizar.
Fujimori toma una ventaja definitiva
Con el 99,6 % de las actas contabilizadas, la candidata de derecha, Keiko Fujimori, se perfila como la próxima presidenta del país tras superar por más de 40.000 votos a su rival, el izquierdista Roberto Sánchez.
No obstante, la hija del expresidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000) aún no se ha declarado ganadora de esta segunda vuelta electoral, que constituye para ella su cuarto intento de convertirse en jefa del Ejecutivo del país.
Por su parte, Sánchez, como candidato presidencial de Juntos por el Perú, realizó este viernes una marcha en el centro de Lima “en defensa del voto popular”. La manifestación, que se desarrolló de manera pacífica, contó con un amplio dispositivo policial de unos 7.000 efectivos.
Durante su intervención, el candidato cuestionó la denuncia penal presentada contra dirigentes de su partido por la convocatoria a la movilización y defendió el carácter pacífico de la protesta. Asimismo, volvió a cuestionar el proceso electoral y afirmó categóricamente que “jamás debieron cambiarse las reglas de juego para esta segunda vuelta”.
*Con información de Europa Press.