El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Venezuela atraviesa una nueva etapa tras la operación estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro y destacó los beneficios económicos derivados de la explotación petrolera del país.
La declaración fue realizada el 23 de junio de 2026 durante un acto en las instalaciones de Mack Trucks, en Macungie, Pensilvania. El registro coincide con el video adjunto y fue difundido oficialmente por la Casa Blanca.
Al referirse a Venezuela, Trump aseguró que la situación del país había cambiado y vinculó esa transformación con la producción de petróleo. “Venezuela está muy bien también. Es un país feliz ahora”, afirmó el mandatario, antes de destacar la relación económica que mantiene Washington con las autoridades venezolanas.
Trump continuó diciendo que los venezolanos estaban satisfechos con la situación. “La gente está feliz en el país. Tienen sonrisas; eran miserables, estaban muriendo de hambre”, manifestó durante su intervención.
El presidente estadounidense también hizo referencia a las reservas petroleras venezolanas y sostuvo que la producción estaba generando ingresos tanto para Venezuela como para Estados Unidos. “Están ganando más dinero ahora para el país que nunca antes y nosotros también estamos ganando mucho dinero”, dijo.
Trump había señalado previamente que la operación militar estadounidense en Venezuela había permitido modificar las condiciones políticas y económicas del país. En su discurso de junio, afirmó que la intervención había durado 48 minutos y que Estados Unidos ya había recuperado los costos de la operación mediante la extracción de millones de barriles de petróleo. Estas afirmaciones forman parte de la versión expuesta por el mandatario durante el evento.
La Casa Blanca ha documentado además la participación de Trump en el acto de Mack Trucks y conserva el registro audiovisual de sus declaraciones. El evento estuvo centrado principalmente en la industria manufacturera estadounidense, aunque el mandatario dedicó parte de su intervención a asuntos internacionales, entre ellos Venezuela e Irán.
La relación entre Washington y Caracas se ha concentrado especialmente en el sector energético. En febrero, Trump afirmó que el petróleo venezolano comenzaba a fluir y que grandes cantidades de dinero contribuirían a la economía del país.
En junio, sus declaraciones sobre la situación venezolana se produjeron apenas un día antes de los terremotos que posteriormente afectaron varias zonas del país. Después de esos acontecimientos, Trump volvió a referirse a Venezuela y afirmó que, salvo por el impacto de los sismos, los venezolanos estaban “felices” y “bailando en las calles”.
Las afirmaciones del presidente estadounidense describen una Venezuela beneficiada por el aumento de la actividad petrolera y la cooperación con Washington, mientras que distintos análisis posteriores han cuestionado hasta qué punto esa recuperación económica había llegado a la población.